Realmente curioso y didáctico. Año y medio después de que Google decidiese acabar con el Google Bombing contra la SGAE, eliminando su página de los resultados de la búsqueda ‘ladrones’ en su navegador (aparecía el primero) y un año después de que en este mismo blog advirtiéramos de que un truco había logrado devolver a la SGAE nuevamente a ese primer resultado de dicha búsqueda, no ha cambiado nada en absoluto: ‘ladrones’ sigue mostrando la web de la SGAE en primera posición.

Pero es más. Tal y como señalábamos en el mencionado post, los resultados varían según el navegador que utilices. Por ejemplo, en Safari aparece en segunda posición el famoso post de Merodeando que dio lugar a la denuncia de la SGAE contra Julio Alonso y que Google aseguraba haber eliminado también tras los requerimientos de la SGAE. Cosa que no ocurre en Firefox.

De nada ha valido, pues, la batalla judicial, las amenazas a bloggers, los requerimientos a Google… En definitiva, de nada ha valido intentar cortar la contestación de los internautas por la vía expeditiva. La Red demuestra día a día que es muy difícil, por no decir imposible, situarse en contra del usuario haciendo uso de la represión. En un ámbito libre de corte social y eminentemente tecnológico, sólo la razón y el diálogo pueden dar fruto, porque siempre habrá alguien que sepa más que tú. Es algo de lo que deberían tomar nota aquellos que se aprestan a una ofensiva sin precedentes contra los derechos y las herramientas libres de la Red: de esto los ciudadanos saben más y están mucho mejor preparados.

Año y medio después, el Bombing permanece y su efecto se ha multiplicado. Yo diría que la estrategia es, sencillamente, pésima.

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