Tu blog eres tú

Estos días que he estado un tanto alejado del blog, he podido consultar el interesante estudio de Ramón Salaverría sobre “cómo se escriben, de verdad, los blogs periodísticos”. El estudio lleva por título ‘El estilo del blog periodístico: usos redaccionales en diez bitácoras españolas de información general’ (PDF) y, en él, Ramón desmenuza aspectos importantes de los contenidos publicados en 10 blogs en castellano para acabar concluyendo:

  1. que los blogs periodísticos han adoptado como referente de estilo principal a los géneros periodísticos interpretativo-argumentativos (columnas y sueltos, sobre todo) y no a los géneros informativos; y
  2. que, en lugar de ser sustitutivos de los medios tradicionales como algunos autores auguran, los blogs periodísticos actúan en realidad como multiplicadores de la popularidad de aquéllos en la Red.


Indudablemente, Ramón se sitúa y desarrolla en el estudio partiendo de una premisa que no comparto en absoluto: que los blogs en general, o al menos los que él denomina ‘blogs periodísticos’, entre los que amablemente incluye a Mangas Verdes, pueden y deben ser comparados con los medios de comunicación. Es decir, que de alguna forma los blogs vendrían a suponer la superación en alguna medida de aquéllos y su competencia directa.

Para Ramón, los ‘blogs periodísticos’ son: “blogs independientes que realizan una labor análoga a los medios periodísticos corporativos”. Independientemente de que podamos entrar en la discusión acerca del significado de término ‘análogo’, lo cierto es que los blogs no tienen nada tienen que ver ni en intereses ni en estilos ni en contenidos ni en concepción con los grandes medios. Quizá se olvide algo tan básico como que un blog es un espacio personal en el que el autor refleja lo que le viene en gana, que no han de ser necesariamente ni noticias ni opinión ni crónica ni reportaje ni entrevista ni análisis ni chistes buenos o malos. Puede ser todo eso, parte de eso o cualquier otra cosa. Ficción, por ejemplo, también.

No conozco ningún blogger en su sano juicio que pretenda ‘competir’ con los medios de comunicación. Aunque sí conozco muchos medios de comunicación que ven en los blogs una competencia. Allá ellos. Ése es u problema, no el nuestro.

En el caso de Mangas Verdes, hemos dado noticias propias cuando hemos accedido a información que merecía la pena compartir, hemos comentado o anotado noticias publicadas en otros medios cuando nos ha parecido de interés, hemos opinado allí donde teníamos algo que decir, hemos reído cuando nos ha parecido, hemos escrito versos (originales), posteado fotos (originales), inventado sentencias (originales), dibujado Manguix (originales), compartido canciones (originales), ‘incrustado’ vídeos (originales)… y no originales también. Vamos, lo que nos ha dado realmente la gana en cada momento.

¿Realmente alguien esperaba que este blog o cualquier otro blog acabase con ‘El País’, ‘El Mundo’, ‘Canarias7’ o el ‘New Yorik Times’?. La comparación con los grandes medios es, en realidad, una trampa. Una argucia quizás ideada por esos propios grandes medios para supeditar la valía de los blogs a la suya propia. Una batalla en la que el blogger siempre saldrá derrotado, porque no se puede mejorar lo que se presenta como referencia. Aunque seas mejor, infinitamente mejor desde cualquier otra referencia objetiva.

Un blog no es un medio informativo, sino un medio de comunicación en el más llano sentido de la palabra, un medio para comunicar y comunicarse. Nada más (y nada menos).

Con todo, recomiendo vivamente el estudio de Ramón porque, aunque las conclusiones me resultan un tanto forzadas y desencaminadas, revelan claves de gran interés para el estudio de la blogosfera. Un ámbito muy poco trabajado y en el que personas del talento y sapiencia del autor pueden jugar un papel muy importante. Eso sí, olvidándonos quizá un tanto de esa comparación artificial con los grandes medios de comunicación y centrándonos en el propio papel de la blogosfera. El papel del ciudadano en un espacio de conversación prácticamente infinito.

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