Mi columna de los lunes en ‘Canarias7’ va dedicada en esta ocasión a esas Olimpiadas que tenemos a la vuelta de la esquina o, para ser más exactos, a la incapacidad de la comunidad internacional para lograr que esta cita deportiva, emblema de la libertad, la solidaridad y la comunión, pudiese cambiar algo el sistema represor vigente en el país donde se va a celebrar. Un cuento chino en todo el sentido de la expresión.

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