Mi columna de los lunes en ‘Canarias7′ va dedicada en esta ocasión a esas Olimpiadas que tenemos a la vuelta de la esquina o, para ser más exactos, a la incapacidad de la comunidad internacional para lograr que esta cita deportiva, emblema de la libertad, la solidaridad y la comunión, pudiese cambiar algo el sistema represor vigente en el país donde se va a celebrar. Un cuento chino en todo el sentido de la expresión.
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{ 2 comentarios }
¡Buenas tardes! ayer estuve de madrugada escribiendo sobre lo mismo, la prueba es esta ¿Sabes A Qué Se Juega En China?, no sabía ni remotamente que tú habías escrito nada al respecto, pero algo hizo que escribiera después de casi una semana.. la medalla de oro a alguien.
Un abrazo, y realmente da la sensación que nadie sabe o no quiere saber a que se juega en China
Y dale.
Pero mira que sois idealistas.
Si esto, que hubiese sido un desvarío de risotadas en el COI tan sólo hace un par de décadas, ante la propuesta de celebrar semejante evento en aquellas latitudes, puesto que con la experiencia de Moscú 80 salieron escaldados, se plantease desde una perspectiva ética y moral entre los participantes de países supuéstamente democráticos, pues sospecho que sería un fiasco.
Pero en este imperio económico de la globalización, donde los beneficios van a ser pingües, ¿ que se puede esperar si a muchos deportistas en vez de amenazarlos para que participen, les “comisionan” para convencerles ?. Y ya sin entrar en detalles de los intereses de los COI de cada nación que pueden obtener por asistir allí.
Por lo que todo se supedita, tal como se estableció en Los Ángeles 84, a intereses púramente económicos.
Es lamentable y cruel que la vida y libertad de muchos seres humanos queden silenciadas y soterradas ante la obtención de dinero fácil, por los royalties de las emisiones, marcas y logos por publicidad y patrocinios varios, alegando el potencial mercado de consumidores y nuevos ricos existentes en ese amordazado y oprimido país.
Pero en vez de boicotear el asunto no conectando los televisores y otros medios para seguir el evento por parte de las masas, asistiremos a records históricos de audiencia.
Quisiera ingenuamente pensar que me equivocaré, pero la realidad será muy otra.
Un cordial saludo.
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