Como si de una escena de Pixie y Dixie se tratara, nuestro gato protagonista la emprende a golpes con una impresora accionada a posta por sabrá Stallman qué clase de maníaco. A este ‘Jinks’ de carne y hueso no le cuadran (o lo sacan de quicio) según qué ruiditos y, a falta de ‘roedore’, buena son ‘impresora’. ‘Mardito’, eso sí, en ambos casos.

O igual es que ha descubierto algo terrible

Vía: Neatorama

Share