La extravagante condena del Parlamento de Canarias al periódico 'El Día'


por el 25/09/2008

en canarias,comunicación

Inaudito. El Parlamento de Canarias reprobó ayer, nada menos que en formato de ‘rechazo’, la línea editorial del periódico tinerfeño ‘El Día’, en lo que constituye un acto sin precedentes, al menos que yo tenga constancia, en la joven historia de la democracia española o en la de cualquier otro país democrático del planeta. Y lo hace por:

los ataques a la unidad de los canarios y la dignidad de Gran Canaria y sus ciudadanos, así como a las ideas xenófobas y a la incitación a la subversión del orden constitucional que reiteradamente se defienden en el editorial del periódico ‘El Día”.


Quede claro, ya de entrada, que mi posición personal es completamente distante de la línea editorial del medio que dirige, en calidad de propietario y editor, José Rodríguez (aka don Pepito); más por disparatada, histriónica y grosera que por cualquier otra cosa, ya que sus planteamientos ‘ideológicos’ son, sencillamente, de traca. Pero la Constitución Española, en su artículo 20, consagra el derecho a la libertad de expresión en términos nada confusos:

  1. Se reconocen y protegen los derechos:
    1. A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
    2. A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.
    3. A la libertad de cátedra.
    4. A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La Ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.
  2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.
  3. La Ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España.
  4. Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las Leyes que lo desarrollan y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.
  5. Solo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial”.

quedando meridianamente claro que cualquier exceso en el ejercicio de ese derecho fundamental debe ser dirimido vía judicial, y nunca por la vía política.

¿Qué hace, pues, todo un parlamento democrático condenando a un periódico? ¿Se imaginan algo similar en Euskadi o Catalunya con los medios independentistas? ¿No es más propio todo esto de dictaduras vergonzantes o repúblicas bananeras?

Para colmo de despropósitos, todo parece indicar que la condena es fruto de una rocambolesca componenda a iniciativa del PSOE que no contaba, a priori, con el apoyo del PP ni de Coalición Canaria, partido históricamente vinculado al periódico en cuestión y a quien debe agradecerle buena parte de su apoyo mediático en legislaturas anteriores. El Gobierno, dicen, anda rasgándose las vestiduras, por ahora en la intimidad.

Pero, además, resulta que ‘El Día’ es uno de los medios (en Canarias casi todos lo son) que reciben subvenciones del Gobierno autónomo y de los que han resultado beneficiarios en concursos como el reparto de los canales de TDT, sin que hasta el momento tengamos noticia de que se haya decidido actuar en ese sentido, tanto en cuanto dichas prebendas tienen como objetivo fomentar “la unidad entre los canarios”.

Así que estamos ante un periódico condenado por el Parlamento, no condenado por el Gobierno y subvencionado con las arcas autonómicas. En el primer caso, todo un atentado a la libertad de expresión, probablemente querellable por inconstitucional. En el segundo, una situación insostenible que requiere de una respuesta inmediata. Y, en el tercero, de confirmarse la reprobación, en una contradicción alarmante.

Todo un poema. Un triste poema en origen y desenlace que deja en evidencia la penosa deriva periodística y política de estas islas. Si lo de don Pepito es disparatado, lo del Parlamento lo es aún más.

Igual algún diputado tendría que haber echado mano de aquella célebre frase de Voltaire:

No estoy de acuerdo con lo que dice
pero daría mi vida por su derecho a expresarlo”.

Así pues, por mucho que disienta y desdeñe las tesis y las formas de los editoriales de ‘El Día’, mi obligación hoy, como blogger, periodista y demócrata, no puede ser otra que la de condenar esta extravagante y peligrosa condena.

Y, si a alguien le parece mal, ya puestos, que aproveche y me condene a mí también.

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{ 19 comentarios }

carballo septiembre 25, 2008 a las 11:07

Totalmente de acuerdo. Y muy buena idea citar a Voltaire, por que es exactamente la frase que resume la tesis de todo lo que has escrito.

belushy septiembre 25, 2008 a las 12:21

Que sería de esos Domingos por la mañana sin poder reirte de los desvaríos de Don Pepito?? Esto nos pasa por tener unos políticos que nos gobiernan a golpe de pelvis… que menos podríamos pedir que se leyeran La Constitución Español. Los juzgados están para algo.

Isabel Falconetti septiembre 25, 2008 a las 12:57

A vueltas con Voltaire… ya.
No estoy de acuerdo. Una cosa es la libertad de expresión y otra tener un surtidor de mierda funcionando amparado por políticos miserables. Esto no es tanto una maniobra parlamentaria como la reacción a un clamor popular. Si la condena sirve para retirar dinero público a este “medio de comunicación” me alegro mucho. Que sigan largando sandeces peligrosas, racistas, secesionistas, e insultando a media Canarias; que lo hagan libremente, pero sin nuestros impuestos.

Por muy distinto que pueda ser el caso, mire usted el consenso del gobierno y el periodismo alemán con los neonazis. La libertad de expresión ahí la tiene, pero darles…¡ni agua!
El respeto para el que respeta.

mmeida septiembre 25, 2008 a las 14:20

@Isabel Falconetti: Si no estás de acuerdo con la frase de Voltaire, lo tenemos difícil, porque creo que es lo suficientemente básica como para servir de marco a cualquier concepción sobre la libertad de expresión.

“Una cosa es la libertad de expresión y otra tener un surtidor de mierda funcionando amparado por políticos miserables”.

Eso es totalmente subjetivo.

“Esto no es tanto una maniobra parlamentaria como la reacción a un clamor popular”.

¿Clamor popular? ¿Me he perdido algún referéndum o manifestación?

“Por muy distinto que pueda ser el caso, mire usted el consenso del gobierno y el periodismo alemán con los neonazis”.

Si con eso quieres decir que en Alemania no hay periódicos con líneas editoriales de extrema derecha o neonazis, o que la extralimitación en el derecho a la libertad de expresión se dirime en el Parlamento y no en los tribunales, estás completamente equivocada.

En todos los países del mundo, en todas las regiones y ciudades hay medios que cuestionan abiertamente el orden imperante, algunos incluso incitan a la subversión y muchos utilizan el insulto como moneda corriente. Pero todo eso se dirime en los tribunales de justicia. En España tienes algunos casos muy recientes. ¿Pero puedes decirme al menos un precedente como éste en un país democrático? La diferencia entre un demócrata y un dictador o ignorante es que jamás utilizaría argumentos políticos para condenar, reprobar y, aún menos cerrar, un medio de comunicación.

Un saludo.

ayo septiembre 25, 2008 a las 14:40

Pues yo flipo con el apoyo de casi todos los periódicos canarios a etsa locura. Ni un solo editorial c riticando la medida, mas bien todos la aplauden. ¿Y se llaman periódicos y periodistas? Cada vez está mas claro que todo es un circo para cargarse al Día. Por si no lo saben, es el lider en ventas y difusión.

Isabel Falconetti septiembre 25, 2008 a las 15:03

Don Manuel, sí estoy de acuerdo con la cita de Voltaire. No estoy de acuerdo con su “condena” a la condena del parlamento a El Día, que ni implica cerrar el periódico ni sirve para otra cosa mostrar rechazo a un medio que en sus editoriales se extralimita con los derechos constitucionales.

Yo estoy porque siga escribiendo, rotundamente sí, PERO sin subvenciones y apoyos que salen de ese pueblo que pretende dividir.

¿Duda que sea un clamor popular? bueno, es verdad que también es una opinión muy subjetiva, pero el daño hecho lo veo por todos lados: la propaganda ha colado bien.

¿Que debería haberse resuelto esto en los tribunales? Sí, desde luego, pero ante el mutismo de unos políticos tinerfeños a los que no les importa ver llenar un polvorín, sinceramente… me alegro de este pronunciamiento.

Y con lo de Alemania me refería al trato, o más bien no-trato, que se les da a los neofascistas: que ladren líbremente, pero sin apoyo ni publicidad por parte de los medios y el gobierno.

Libremente. Espero que me haya entendido ahora.
Respeto su opinión y estoy de acuerdo en que también hay mucha hipocresía por medio, pero me alegro de que le paren los pies a este indivíduo (el director/editorialista de El Día)

mmeida septiembre 25, 2008 a las 15:19

@Isabel Falconetti: nuestro rechazo a la línea editorial o las formas de un medio no debe llevarnos a vulnerar derechos fundamentales. Y censurar en un Parlamento a un medio lo es. Además de la Justicia, hay otras formas de mostrar nuestras posturas, entre ellas no ser clientes de dicho medio. Como todo político y todo parlamento tienen siempre un medio en contra, de confirmarse este precedente tendríamos reprobados en breve a todos los medios de comunicación del país.

Estoy contigo en lo que a las subvenciones se refiere. Si un medio vulnera los criterios con que se otorgan, no debe optar a ellas. Aunque quien hizo la ley hizo la trampa: los criterios siempre se pueden cambiar.

“me alegro de que le paren los pies a este indivíduo (el director/editorialista de El Día)

Mucho me temo que, lejos de pararle los pies, esta extravagancia no ha hecho más que darle alas. Échale un vistazo al editorial de ‘El Día’ de hoy.

Un saludo.

El GranTuruk septiembre 25, 2008 a las 17:54

¿ Podremos condenar los ciudadanos en nuestra modalidad de rechazo que se pague la deuda de las megaempresas con nuestro dinero o que se forme un CGPJ repartido entre el PP y el PSOE?
Me gustaría xD. Un saludo

daniel septiembre 25, 2008 a las 20:47

Amén a todo eso, y si yo fuera don Pepito estaría feliz…qué clase política lucimos, por los dioses

Pepe septiembre 26, 2008 a las 00:29

Estoy totalmente en desacuerdo con el artículo. Una cosa es la liberta de expresión y otra muy distinta insultar. Para mi que D.Pepito tuvo una novia canariona que le dio calabazas y desde entonces no se lo perdona a ninguno.
Con el rollito de los derechos fundamentales se quiere permitir todo, y eso es inadmisible. Una cosa es opinar y criticar y otra muy distinta ofender, insultar y hacer comentarios racistas. En Euskadi ilegalizan partidos por hacer apología del terrorismo. ¿Hacer apología del racismo es mejor? Se puede estar en contra de la inmigración pero sin llegar a esos extremos.

Ana Saturno septiembre 26, 2008 a las 00:44

Gracias por explicarlo todo de manera tan clara, Manuel, yo no hubiera podido hacerlo mejor. Estoy de acuerdo con todo lo que dices en tu entrada, y lo que no entiendo es por qué no leo lo mismo en otros blogs. Por suerte siempre se encuentran voces cuerdas en internet.

Un saludo

mmeida septiembre 26, 2008 a las 00:54

@Pepe:

“Una cosa es la liberta de expresión y otra muy distinta insultar.”

Completamente de acuerdo, para eso está la Justicia.

“Con el rollito de los derechos fundamentales se quiere permitir todo”

No, sólo los derechos fundamentales. Tu argumentación suena un anto facha,

“En Euskadi ilegalizan partidos por hacer apología del terrorismo”.

No sólo, se ha hecho vía judicial, con no pocos problemas y por motivos que nada tienen que ver con lo político.

“Se puede estar en contra de la inmigración pero sin llegar a esos extremos”.

El tufillo a xenófobo que desprene ese comentario es alarmante.

Un saludo.

mmeida septiembre 26, 2008 a las 00:55

@Ana Saturno: gracias :)

nomecentro septiembre 26, 2008 a las 01:12

Confieso que debo ser muy mal defensor de principios fundamentales porque lo que me cabrea es otra cosa. Los precedentes que se quedan en casos aislados no son tan peligrosos. Puedo vivir con ellos. Este es bastante único por lo que tiene de irrepetible, intrasferible y absurdo. Lo que de verdad me molesta es que TODOS se creen que pueden hacer lo que se les antoje porque al final acabaremos chupándonos el dedo como siempre. No pasa nada por no mover un dedo para que las cosas no se salgan de madre. Una bonita frase en defensa de la dignidad y que sigan tragando.

Albert septiembre 26, 2008 a las 11:33

Resulta ya cansina la referencia a la cita de Voltaire para defender lo indefendible. Parte esa cita de la base de que todas las opiniones son respetables, y no, no lo son. No sé que tendrá que ver la libertad de expresión con el insulto y escarnio, públicos y continuados, hacia gran parte de los canarios. Y no se me ocurre ver como afecta a la libertad de expresión que un Parlamento diga: “está usted faltando, y eso está mal”. ¿Se ha cerrado el periódico, se ha amenazado con hacerlo, se ha coartado de algún modo la capacidad de ese editor/director de seguir diciendo sandeces? ¿Donde está, entonces, el ataque a su “libertad de expresión”?

mmeida septiembre 26, 2008 a las 11:52

@Albert:

“Resulta ya cansina la referencia a la cita de Voltaire para defender lo indefendible”

Ni resulta cansino ni defender la libertad de expresión es algo indefendible. Incluso usted, desde el anonimato, goza en estos momentos de ella.

“Parte esa cita de la base de que todas las opiniones son respetables, y no, no lo son”

Esa opinión suya, por ejemplo, podría no resultar respetable para un demócrata, pero lo es.

“No sé que tendrá que ver la libertad de expresión con el insulto y escarnio, públicos y continuados, hacia gran parte de los canarios”

Lo repito una y mil veces: no tiene nada que ver. Si leyera el post o los comentarios antes de escribir, nos ahorraríamos unos cuantos bytes. Pero es más, le puedo poner docenas de ejemplos de editoriales y artículos en los que se insulta y se escarnia pública y continuadamente a personas o entidades, sin que ni el Parlamento ni “gran parte de los canarios” hayan dicho ni mu.

“Y no se me ocurre ver como afecta a la libertad de expresión que un Parlamento diga: “está usted faltando, y eso está mal”

Eso debe de ser porque usted desconoce lo que es la libertad de expresión y cuáles son las funciones de un parlamento en un sistema democrático. Pero, dado que para usted no todas las opiniones son respetables, se puede entender.

“¿Donde está, entonces, el ataque a su “libertad de expresión”?”

Si usted considera que el único ataque a la libertad de expresión consiste en el cierre de un periódico es que tiene un muy bajo concepto de la democracia. Ataque a la libertad de expresión es también, por ejemplo, intervenir desde la esfera pública en la línea editorial de un periódico que, ni tan siquiera, ha sido denunciado ante la Justicia ni ésta ha actuado de oficio. En cualquier caso, le reitero, mi invitación a repasar el post y los anteriores comentarios. Ahí está todo clarito. Pero, por si le resulta cansino al igual que la cita de Voltaire, puede echarle un vistazo directamente a este enlace.

Un saludo.

andre vera septiembre 27, 2008 a las 21:41

Muy bien señor MMEIDA, toda su historia me parece muy bonita, lo malo es que la prensa confunde mucho, con su pretendido derecho a la libre expresión, y habéis entrado en el vale todo, como hacen en la televisión, con muchos personajes públicos, la democracia no es jauja ni esta solo para vuestros intereses.
Es muy bonito el respeto, y creo que a esa clase, no asistieron ustedes, me parece bien de que una vez por todas, los políticos ya no solo de Gran Canaria sino todos en general, a falta de tres, de ellos se hayan mostrado en acuerdo, con decirle lo que opina, no ya a la prensa y su tan buscada ley de derechos a la información, sino parando los pies a este Sr, y que continúen, con retirar la subvención a dicho periódico, los tribunales de canarias ya dirán lo demás, y espero que al menos esta vez, la justicia sea adecuada, además de contundente, con susodicho personaje.

mmeida septiembre 27, 2008 a las 23:17

@andre vera: su argumentación ya está rebatida varias líneas arriba, pero me puede decir a qué se refiere con

“Es muy bonito el respeto, y creo que a esa clase, no asistieron ustedes”

Porque creo que eso sí constituye una falta de respeto.

Un saludo.

mis ideas son tan libres septiembre 28, 2008 a las 21:53

Mucho había tardado ese periódico, en sacar a la luz su verdadero motivo, las ansias de independencia. Era de suponer, que tras esas aberraciones filosóficas, se ocultara el señor Cubillo, y sus pretendidas ideas separatistas, lo malo de esas ideas es que los que no las queremos somos los malos, los de la isla Grande y señorial, y digo lo de grande porque siempre fue así, no porque se lo hayan puesto sus habitantes, no para que ahora cuatro señores que no pueden dormir por la noche de rabia la quiera doblegar. Si Tenerife quiere la independencia libre es, pero no obliguen a los demás, todo canario y digo canario de una u otra provincia es soberano de sus propias ideas, no para que cuatro fanáticos de 1 isla de, al mando de un de un loco demente, que ya mas bien esta para ir en taca taca, griten Frepic Awañac, viva canarias libre, y las bombas las vengan a poner al aeropuerto de Gran Canaria, con el consiguiente saldo de un muerto y 4 heridos.
Creo que los canarios queremos otras cosas, nos merecemos otras cosas, luchemos por un puesto de trabajo y dejémonos de chorradas que al fin y al cabo, son locuras de un demente senil.
También me ah vuelto a hacer gracia este señor, y su forma de esconder el rabo, ahora resulta que no es xenófobo, ahora culpa de sus ideas racistas a la isla esta, después de haber divulgado en su periódico y a los cuatro vientos sus ideas al respecto, que bonito es lanzar la piedra y esconder la mano, yo por mi parte lo llamare cobardía, cada persona es responsable de sus ideas, y hasta la muerte, y no las cambian por miedo, que es lo que al parecer le ah entrado a este señor, no se asuste don Pepito, un juez no se come a nadie, el solo aplica justicia, o es que ya no esta tan seguro de haber obrado bien, sea usted un hombre

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