Bienvenidos, hijos de la noche. Estar muerto no es tan malo, al fin y al cabo.

Bienvenidos, hijos de la noche. Estar muerto no parece tan malo, al fin y al cabo.

Si ésta es la noche de los muertos, los bloggers tendríamos que andar de fiesta. ¡Larga vida al blogging! (Y al microblogging, too).

Share