Ésa es la pregunta del millón, la que venimos haciéndonos desde hace años y la que continúa sin una respuesta unívoca, clara, determinante. Los webmasters y autores de blogs nos encontramos atrapados en un limbo legal de enorme gravedad: ¿somos o no responsables de los comentarios realizados por terceros en nuestros sitios?

Una reciente sentencia del Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción nº 1 de Mondoñedo ha vuelto a poner de manifiesto la disparidad de criterios de la Justicia en torno a este asunto, dando la razón a quienes defendemos que, en el marco de la libertad de expresión, los comentarios de terceros no son responsabilidad del webmaster, tal y como se expresa en el artículo 16 de la LSSI:

1. Los prestadores de un servicio de intermediación consistente en albergar datos proporcionados por el destinatario de este servicio no serán responsables por la información almacenada a petición del destinatario, siempre que:

a) No tengan conocimiento efectivo de que la actividad o la información almacenada es llícita o de que lesiona bienes o derechos de un tercero susceptibles de indemnización, o

b) Si lo tienen, actúen con diligencia para retirar los datos o hacer imposible el acceso a ellos.

Se entenderá que el prestador de servicios tiene el conocimiento efectivo a que se refiere el párrafo a) cuando un órgano competente haya declarado la ilicitud de los datos, ordenado su retirada o que se imposibilite el acceso a los mismos, o se hubiera declarado la existencia de la lesión, y el prestador conociera la correspondiente resolución, sin perjuicio de los procedimientos de detección y retirada de contenidos que los prestadores apliquen en virtud de acuerdos voluntarios y de otros medios de conocimiento efectivo que pudieran establecerse.

2 La exención de responsabilidad establecida en el apartado 1 no operará en el supuesto de que el destinatario del servicio actúe bajo la dirección, autoridad o control de su prestador”.

Y, aunque lo de ‘organo competente‘ sigue siendo materia de discusión, cabe recordar aquí que, por hoy, el único ‘órgano competente‘ en esta materia es la Justicia.

Es precisamente a esta ley y a este artículo al que se ha ceñido el juez para exonerar de culpa a los responsables de Mindoniense frente a la denuncia del Ayuntamiento de Mondoñedo, justo lo contrario de lo que han hecho, por ejemplo, los jueces de los casos Merodeando y Putasgae frente a la SGAE, que han optado por aplicar la ley de prensa de nada menos que… ¡1966!, también conocida como ‘ley Fraga’, convirtiendo en responsables civiles de los comentarios de terceros a los webmasters.

Por tanto, ya va siendo hora de una definición y unificación de criterios en este ámbito. Y, además, debe serlo en el único sentido democrático posible: cada uno es responsable de sus palabras y, sólo cuando se determine que algún comentario es ilícito, proceder a responsabilizar al webmaster si éste insiste en mantenerlo. Es decir, que los webmasters no somos responsables de los comentarios de nuestros usuarios.

No sólo porque es una piedra angular del sentido democrático y la libertad de expresión en la Red, sino porque así está determinado por una ley contemporánea que rige precisamente las normas de conducta en Internet. Echar mano de un texto franquista de 1966, equiparando cualquier web con una empresa periodística (sólo en lo malo), para contravenir no sólo la libertad, sino incluso la lógica, es un retorcimiento descarado del espíritu que debe guiar todo acto de justicia.

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