Adicto a Internet

Siempre hemos sido muy críticos por aquí con esos informes cíclicos que intentan definir, catalogar o sentar cátedra sobre algo que gustan llamar ‘adicción a Internet‘. En algunos casos, para qué vamos a engañarnos, hemos dado rienda suelta incluso a nuestra risa o indignación, dependiendo claro está del graado de estupidez del ‘análisis’. Y, al parecer, no andamos demasiado desencaminados en esa posición: un equipo de expertos ha tenido la santa paciencia de estudiar todos los informes y teorías disponibles hasta el momento y acaba de publicar sus conclusiones en la revista científica ‘CyberPsychology and Behavior’: en román paladino, no son más que basura:

El análisis demostró que estos estudios han utilizado criterios inconsistentes para definir la ‘adicción a Internet’, métodos de reclutamiento que pueden distorsionar las muestras y datos entresacados de exploraciones en lugar de técnicas rigurosas de análisis que permitan ir más allá de relaciones casuales entre las variables”. (*)

Pero quizá me resulte más potente, porque coincido plenamente con ella, la argumentación del psicólogo Vaughan Bell en Mind Hacks:

Esto [la teoría de la ‘adicción a Internet’] es tan grave que resulta una falacia lógica, un error de categoría, para ser exactos. Para quien siga despistado, hay que recordar que Internet es un medio de la comunicación y, por tanto, es imposible que genere adicción porque el medio no especifica una actividad. Es como decir que alguien es adicto al idioma o al transporte”.

Es decir, que si alguien pasa muchas horas delante del ordenador realizando diversas actividades, que pueden ir desde informarse, hacer negocios, publicar, relacionarse y hacer amigos, jugar… usted es un adicto a Internet. Pero si hace eso mismo (lo hacemos todos) fuera de la Red, entonces usted no es adicto a nada. Impresionante.

Evidentemente, los adictos a cualquier cosa llevarán su adicción a la Red. Si es adicto al sexo, se le quedará corto el día visitando páginas porno; si es adicto al juego, tendrá las direcciones de los casinos online grabadas en sus ojos. Pero ahí se acaba cualquier relación entre ‘adicción’ e Internet.

Quienes defienden eso de la ‘adicción a Internet’ son o gente muy ignorante u oportunista, sin descartar a los censores y otros enemigos de esa libertad que viene bajo el brazo de las nuevas tecnologías. Si, además, los medios de comunicación conservaran algo de espíritu crítico (y no entraran al trapo tan fácilmente de ‘noticias’ de impacto), este tipo de ‘informes’ jamás tendrían eco en sociedades tan avanzadas y documentadas (dicen) como las nuestras.

A ver si ahora, con este estudio sobre la mesa, hacen algo para remediar tantas líneas dedicadas a esta rama de la ciencia-basura.

(*) La traducción es completamente libre y, tratándose de un texto científico, es posible incluso que haya errores de interpretación, no demasiado graves. En cualquier caso, puedes consultar el original en inglés en el enlace que te doy.

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