Por el puente de las tetas
se asoman las venecianas.
Eran tetas, no manzanas,
las del puente de las tetas.

Bajo el puente de las tetas
yo miraba en la corriente
temblar las tetas del puente
de las tetas”.

Sobre el puente de las tetas
las tetas ennochecían
y se desaparecían
por el puente de las tetas.

Sin el puente de las tetas
dormí y soñé dulcemente
que dormía sobre el puente
de las tetas”.

‘El puente de las tetas’, Rafael Alberti

(Espero que no haya niños por aquí).

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