Muy curioso el estudio de los psicólogos Hyunjin Song y Norbert Schwarz publicado en ‘Psychological Science’: la gente tiende a considerar más peligroso aquello que les cuesta pronunciar que lo que pueden leer de un tirón. Para su investigación, los científicos se inventaron alguno nombres de supuestos aditivos y les pidieron a sus voluntarios que les dijeran cuáles eran a su parecer los más peligrosos. Amplia coincidencia: la mayoría tendió a considerar más peligroso, por ejemplo, ‘Hnegripitrom’ que ‘Magnalroxate’. Lo mismo ocurrió con presuntas atracciones de feria: ‘Ohanzee’ era, desde luego, siempre mucho menos peligrosa que ‘Tsiischili’.

Tal como cuentan en Mind Hacks, el estudio no hace más que confirmar un viejo axioma de la psicología: el ser humano tiene tendencia a infavalorar los riesgos de aquello que conoce y a sobrevalorar los de los que desconoce. Al parecer, lo que podemos leer y decir sin problemas nos resulta más conocido que lo que nos causa mayor dificultad.

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