Los primeros huesos fueron descubiertos hace 20 años, pero no ha sido ahora cuando el equipo chino-japonés de Paul Sereno ha logrado recuperar los restos de una manada de jóvenes dinosaurios que perecieron atrapados por el barro hace unos 90 millones de años. Se trata de crías de la especie sinornithomimo, fallecidas en lo que ahora es el desierto de Gobi (China), podo después de ser abandonados por sus progenitores.

Fuente: Acta Palaeontologica Polonica

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