El satélite GOCE, el primero de los seis con los que la Agencia Espacial Europea (ESA) tiene previsto estudiar a fondo la Tierra, se encuentra ya en plena tarea, pese a que su lanzamiento tuvo que ser demorado 24 horas por problemas técnicos. Su misión: elaborar un mapa gravitatorio del planeta con aplicaciones prácticas en los estudios sobre el cambio climático o la predicción de terremotos.

¿Un mapa de la gravedad? Sí, como cuenta Daniel Mediavilla en Público:

Aunque no parezca evidente, la fuerza de la gravedad no es la misma en todo el planeta. La Tierra no es una esfera perfecta sino una pelota que se achata en los polos y engorda en el ecuador. Al estar más cerca del centro de la Tierra, una persona situada en el polo pesaría más que si se encontrase junto al paralelo ecuatorial. Diferencias así en el tirón gravitatorio se reproducen con distinta intensidad en todo el planeta, y estas fluctuaciones son las que capturará el nuevo satélite europeo”.

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