Es opinión generaliza en la web, y aun más en la blogosfera, que Firefox es el Navegador con mayúsculas, el que mejor sirve a la comunidad internauta y el que está llamado a destronar a Internet Explorer en un futuo a medio-largo plazo. Sus valores no son pocos, en efecto: estabilidad, respeto de los estándares, seguridad, amplia comunidad de desarrollo que se traduce en inmumerables add-ons, usabilidad… Sin embargo, hay dos puntos flacos que pueden aprovechar, y de hecho están aprovechando ya, sus competidores: la velocidad y el consumo de recursos.

He trabajado con Firefox como navegador por defecto en dos sistemas operativos: Windows y OS X, y en los dos el ‘zorrito’ se ha comportado como el más estable, fiable, útil y adaptado a mis necesidades. Sin embargo, en ambos sistemas, al cabo del tiempo el resultado ha sido el mismo: una lentitud insufrible y una carga de disco realmente notable. De tal modo que en la actualidad, desde mi Mac, alterno entre Opera (cada vez mejor programa), Safari (al que aún le queda mucho camino por recorrer) y, cuando de fiabilidad se trata, Firefox. ¿Será estos dos inconvenientes el talón de Aquiles del popular producto de Mozilla?

En mi opinión, es muy posible que sí. A poco que la competencia mejores en los aspectos en los Firefox sobresale y que éste no comience a considerar seriamente la velocidad y la ligereza como aspectos prioritarios en su desarrollo inmediato.

Esta misma tarde será liberado Internet Explorer 8, Safari 4 beta anda pululando por los terminales maqueros desde hace unas semanas, Opera va lanzado, aunque su versión para Mac es bastante inestable, Chrome sigue dando pasitos… y todos, absolutamente todos, ponen especial énfasis en la velocidad.

En las diferentes comparativas, Firefox aún se sitúa entre los navegadores más rápidos, al menos en teoría (sin extensiones), pero no creo que sea aventurado afirmar que, a día de hoy, Opera, Chrome y Safari ya están muy por delante en este terreno. Microsoft asegura que el IE 8 es el más veloz, aunque también dice que es el más seguro. Permítanme que lo dude, pero habrá que verlo en la práctica.

Le ha costado mucho a Mozilla conquistar esa parcela de mercado que, aunque aún de lejos, es la única capaz de amenazar la supremacía (vía monopolio) de IE. Sería un error demasiado grave perderla por un mal cálculo estratégico. ¿Se habrán dado cuenta ya?

Las apuestas están abiertas.

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