Los peces cebra presentan en sus ojos un mosaico de células sensibles a la luz cuya estructura y funciones son casi idénticas a las que se hallan en los ojos humanos. Biólogos de la Universidad de Florida State han descubierto en esa especie una mutación genética que determina si las células se desarrollan como bastones (los fotorreceptores responsables de la visión de la luz tenue) o conos (los requeridos para la visión en color). Descrito en la revista ‘Proceedings’, este estudio sobre el desarrollo de la retina en las larvas de pez cebra y su actividad genética ha identificado una alteración que podría explicar los mecanismos moleculares tras ese proceso y, consecuentemente, proporcionar una posible explicación a las enfermedades hereditarias de la retina en los seres humanos”.

Vía: EP

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