dieta de la solitaria

Locuras, mitos, ignorancia o simple estafa. La historia de las dietas para perder peso han estado siempre rodeadas de todo tipo de falsedades y excentricidades. Y, si bien la ‘fiebre de la dieta’ alcanza en nuestros días su punto álgido, lo cierto es que desde épocas pretéritas ya existía preocupación por la obesidad y, consecuentemente, gurús llamados a dar solución a ese problema, bien a través de métodos científicos, bien a través de cualquier otra cosa. En este post nos ocupamos de estos últimos casos, de esas ‘dietas’ esperpénticas sin soporte científico que, paradójicamente, se convirtieron en auténticas modas en su época.

Este post es una recopilación de otros tres publicados en inglés: ‘Top 10 Weirdest Diets and Weight Loss Plans‘, de Amy Teeple; ‘A Brief History of Dubious Dieting‘, de Linda Rodriguez; y ‘10 Craziest Diets in History‘, de Neatorama; con algunas aportaciones personales. Me he pasado un par de horas más que divertidas traduciendo y descubriendo cosas nuevas en la elaboración del post, con momentos de auténtica carcajada (y también alguno de cierta indignación). Espero que tú pases al menos algunos minutos igual de bien, porque la relación no tiene desperdicio.

1. La dieta del cavernícola: también conocida como la del Paleolítico, recomienda consumir sólo aquellos alimentos que estaban a disposición del hombre hace 10.000 años. No los mismos, claro, que ya estarían algo caducados, sino sus correspondientes en la actualidad. Era aquella una época en la que la agricultura no había hecho mella aún en nuestras sanas tradiciones y consiste básicamente en carne magra, pescado, vegetales, fruta, raíces varias y nueces. Los granos, la leche, la sal, el azúcar refinado, los aceites y las legumbres están prohibidos.

2. La dieta del aleluya: la dieta del aleluya sólo permite consumir los alimentos mencionados específicamente en el

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