El equipo de investigadores de Atapuerca ha identificado un cráneo humano de un niño que podría tener entre los 5 y 12 años y que padecía una rara deformidad craneana que indica que tuvo un retraso mental. El estudio, que se publica en la edición digital de la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences‘ (PNAS) proporciona evidencias de que los antiguos humanos no eliminaban de forma inmediata a los descendientes con deformaciones”.

Vía: EP

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