Sabía que hay especies de tortugas carnívoras, y que algunas son temibles cazadoras. Están todas bien catalogadas y su presencia y comercialización, cuando está permitida, suelen estar bien advertidas. Lo que no sabía es que una tortuga común, de ésas que hay en los estanques de cualquier parque público, pudiera convertirse en una eficaz depredadota, haciendo gala de una agresividad y una rapidez estimables.

No sé si la especie es cazadora por naturaleza, si pasaba demasiado hambre en el estanque o es un comportamiento extraño que requeriría investigación. Sin embargo, he encontrado otros casos similares en los que algunas especies cazan animales distintos a los que están acostumbrados a devorar:

Eso sí, las palomas pierden por goleada.

Share