El amor por los animales tiene un límite y ese límite se llama sentido común. La chica del vídeo parece ignorar esta premisa básica de la supervivencia y decidió lanzarse al foso de los osos polares del zoo de Berlín por causas que aún se desconocen, aunque el periódico ‘Bild‘ asegura que fue premeditado:

La mujer, según se abrió espacio entre la multitud, se quitó los zapatos, pasó por encima de una cerca de seguridad y saltó al foso desde dos metros de altura, tapándose la nariz como para darse un chapuzón”.


Los tres osos que se hallaban en el recinto y que estaban siendo alimentados en esos momentos, según el diario, no dudaron en abalanzarse sobre la mujer y atarcarla. Ésta fue rescatada finalmente, tras varios intentos infructuosos, una cuantas heridas graves y en medio de la histeria de los muchos visitantes que presenciaban el suceso.

En fin, que al menos podrá contarlo.

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