el cerebro de einstein

Tenía Einstein un cerebro distinto al resto de los mortales? ¿Hay algún secreto que explique su elevada inteligencia? ¿Contaba con más neuronas que los demás? Desde la muerte del científico, las preguntas y las hipótesis se han multiplicado por doquier, llegando en ocasiones a extremos un tanto quiméricos.

Sin embargo, no son muchos los estudios rigurosos de los que se dispone acerca de su cerebro y de la relación que puede haber entre éste y su inteligencia. El primero de ellos data de 1999, fue dirigido por la profesora Sandra Witelson, del Departamento de Psiquiatría y Neurociencias del Comportamiento de la Universidad McMaster, en Ontario (Canadá), y encontró dos rasgos diferenciadores: 1) la región parietal era más amplia, lo que hacía que su cerebro fuese un 15% más ancho de lo normal; y 2) la ausencia de un surco que atraviesa ese área, y que podría haber permitido una mayor concentración de neuronas. Ahora, ScienceNOW se hace eco de un estudio de la antropóloga Dean Falk (Universidad de Florida) en el que se revelan nuevos datos de interés.

Hace 10 años, la doctora Witelson se mostraba muy prudente con sus hallazgos y señalaba que de los mismos no se podía concluir gran cosa, a la espera de nuevos estudios. Eso, teniendo en cuenta incluso que la región parietal es la encargada de controlar el pensamiento matemático y la capacidad cognitiva visual-espacial, al igual que la posibilidad de una alta concentración de neuronas por la ausencia del citado surco podría determinar un córtex altamente integrado y expansivo, muy adecuado al tipo de pensamiento de Einstein.

14 años antes, en 1985, Thomas S. Harvey, el hombre que conservó, fotografió, diseccionó y clasificó el cerebro del autor de la

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