Con todos ustedes, el ABF (Artificial Bacterial Flagella), una nueva gama de microrrobots de apenas entre 25 y 60 micras, destinado a repartir medicinas por todo el organismo humano. Han sido desarrollados por un grupo de investigadores dirigido por Bradley Nelson, profesor del Instituto de Robótica del ETH de Zurich, sólo son visibles al microscopio y están diseñados para moverse de forma controlada.

Parecen espirales con de cabezas diminutas, y navegan por los líquidos como sacacorchos en miniatura. Al moverse, se asemejan algo a las bacterias con largas colas”.

Otras posibles aplicaciones son la retirada de depósitos de placas que obstruyen las arterias o ayudar a los biólogos a modificar las estructuras celulares que son demasiado pequeñas para su intervención directa.

Vía: cadenaser.com

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