Mesa inaugural de iCities 2009.

Mesa inaugural de iCities 2009.

Pasada la celebración de nuestro quinto aniversario, toca compartir nuestras vivencias en iCities 09, las jornadas sobre eGobierno, eAdministración y mucho más que este año celebró su segunda edición en su sede, creo ya que perenne, del municipio tinerfeño de Candelaria. El balance es altamente positivo, con notables mejoras respecto a la edición anterior, especialmente en el aspecto organizativo, mayor afluencia de público, alto interés de las mesas y actividades, en general, y en lo personal, muchas satisfacciones.

iCities se enfrentaba este año a su reválida y, como digo, en mi opinión la ha superado con creces. El entusiasmo de organizadores, voluntarios, ponentes y público permanece intacto y esto se traduce necesariamente en mejoras y optimización. Por dar una pincelada de lo que a avances organizativos se refiere, hay que señalar una casi perfecta ejecución de la agenda, con un papel muy destacado de los moderadores en el ajuste de los tiempos, salvo casos puntuales y por auténtica ‘aclamación popular’, como en el debate posterior a la mesa sobre Política 2.0. Destacar un año más el esfuerzo del Ayuntamiento de Candelaria, con su alcalde a la cabeza, y una entrega y amabilidad infinitas por parte de los voluntarios de los talleres municipales, perfectamente coordinados por María Concepción Brito y Pablo Díaz.

En lo que respecta al contenido, y dando por sentado que absolutamente todas las actividades acapararon mi interés, personalmente me quedo con la conferencia inaugural de Javier Llinares, por su clara y didáctica exposición del significado y retos del Open Government; la interesante y rigurosa mesa sobre la ley de acceso electrónico; los descubrimientos del Turismo 2.0, con mención especial para la Best Practice de Edu William; la alegría y admiración por el trabajo de los jóvenes talentos canarios en centros punteros de tecnología a escala internacional en Made in Canarias; y la apasionante mesa redonda sobre Sanidad 2.0 junto a la valiente Best Practice del pediatra Valentín Ruiz.

Sobre El Periodismo que Viene, la mesa en la que tuve el gusto de participar, creo que hubo amplia coincidencia en lo que a criterios generales se refiere y sobre las características del modelo de comunicación hacia el que nos encaminamos, sin perder de vista la dura realidad a la que se enfrenta el sector, cuyas consecuencias, como suele ser habitual, recaen con mayor virulencia en los trabajadores. Rosa Jiménez Cano, Nacho Escolar, Fernando Jáuregui y un servidor compartimos con los asistentes nuestro modo de entender este apasionante debate y, aunque quizá alguien espera fórmulas mágicas o un taller sobre el uso de las redes sociales en la prensa, lo cierto es que lo primero hoy por hoy no existe, y lo segundo está ya bastante documentado. Una pena la ausencia del equipo de Lo que Pasa en Tenerife, una auténtica experiencia de periodismo ciudadano en la isla, que creo ya hemos podido comprometer para la edición de 2010. Podrán leer y comentar mi aportación completa en un próximo post.

También los talleres o iCities Labs brillaron este año con las aportaciones de José Frechín, José Luis Prieto, Lorena Fernández y Roger Casas-Alatriste y con una mayor afluencia de público con respecto a 2008, lo cual indica que se va por el buen camino.

La mesa sobre Política 2.0 sirvió para confirmar lo despistados que andan políticos e instituciones, en general, en esto de la Web 2.0, con mensajes y lemas ya ampliamente superados por la ciudadanía, y con soluciones basadas en herramientas o formatos populares que pareciera ellos acaban de inventar. Digamos que se trata de hacer política 1.0 con herramientas 2.0, que han descubierto que hay que ‘escuchar’ al ciudadano, cuando éste, en realidad, lo que reclama ya es participación y decisión directa, al margen o vía partidos políticos, pero sin su ‘tutela efectiva’. Si quieren escuchar, que nos escuchen (y si no, peor para ellos), pero el modelo ‘escucho y hago (lo que luego me dicta el interés del partido)’ se diluye ya ante el ‘participo y decido’. La política 2.0, en mi opinión, debe marcar el paso de la democracia representativa a la democracia directa. Las condiciones están dadas. La excepción, nuevamente el argentino Sebastián Lorenzo y sus experiencias de ciberactivismo aplicado a la praxis política.

Con respecto a la participación canaria, me llevo una sensación agridulce: la satisfacción por la iniciativa ciudadana y la decepción por la mayor parte de las intervenciones gubernamentales. En el primer ámbito se encuadran las ponencias citadas anteriormente: talentos en el campo de la tecnología, el turismo, la medicina, el acertado invento de las ‘desconferencias‘, los proyectos de software libre… En el otro lado, la enorme distancia que aún separa al Gobierno de Canarias de la vanguardia tencológica y 2.0, con aportaciones realmente muy por debajo del nivel medio de las jornadas.

Retomando los aspectos organizativos, hay que destacar el enorme acierto de la retransmisión en directo de las jornadas vía ‘streaming’ (gracias al equipo de Candelaria Comunica), lo cual junto a la participación vía Twitter ya iniciada el año anterior, contribuyó de forma decisiva a su seguimiento y audiencia más allá del ámbito físico en que se desarrollaron. Las cifras están ahí: 200 asistentes presenciales, más de 10.000 a través de ‘streaming’ y 500 tuiteros.

En el aspecto personal, eché de menos a gente con la que compartí momentos realmente agradables el año pasado: Chiqui, Óscar, Paula, Jacinto, Goyo, Jaime, Pau, Ícaro… Aunque tampoco faltaron este año los descubrimientos y desvirtualizaciones, entre otros de Chiara, Fátima Ramírez, Ricardo J. Royo, Sebas Muriel, Juan Luis Sánchez o Reyes Montiel. Y, por supuesto, la ansiada oleada de reencuentros, tan numerosa y satisfactoria que me disculparán si omito dar nombres para no dejar a nadie fuera. Eso sí, citar a todo el gremio canario que se dio cita por allí, y a mis cómplices más directos en estos tres días, un redescubierto Roger Casas-Alatriste y la nueva romera mayor de Tegueste, Rosa Jiménez Cano. Mención especial también para Miguel Ángel, que creo que fue el único valiente en volar desde la Península, por su cuenta y riesgo, para asistir a las jornadas.

Y, por supuesto, no puedo acabar sin agradecer el esfuerzo de dos personas indispensables para este proyecto: César Calderón, por parte de Las Ideas, y José Gumersindo García, como alcalde de Candelaria y primer entusiasta de todo este lío de lo 2.0. Ah, sí, y expresar mi estupefacción por el escaso apoyo que recibe por parte del resto de las administraciones insulares y autonómicas, y medios de comunicación de las islas un acontecimiento de estas características, quizá el más destacado en su ámbito en todo el mundo de habla hispana.

Algunos recursos sobre iCities 09:

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