Los recortadores de libertades han suspendido, rozando el cero patatero, en su intento de dinamitar la Red tal cual la conocemos en Europa. El llamado Paquete Telecom (Telecoms Package) no ha superado el examen en el Parlamento Europeo, donde se ha retomado la enmienda 138 que dicta que sólo un juez puede determinar el cierre de una página web y no ninguna ‘autoridad competente’. Nada menos que 407 votos a favor, sólo 57 en contra y 151 abstenciones han decidido la recuperación del texto en su forma original, lo que ha provocado el retraso de su discusión y aprobación para el próximo mes de septiembre.

Parece que los parlamentarios han sido sensibles a la movilización de los internautas y se lo han pensado dos veces antes de dar luz verde a una ley que convertiría la Internet europea en campo abonado para la represión, la censura y la explotación comercial más salvaje. Políticos corruptos y reaccionarios, operadoras y lobbies de la cultura se retiran a los refugios de verano con el rabo entre las patas.

Algo por lo que debemos felicitarnos, pero sólo momentáneamente. Habrá que mantener la alerta y la movilización para asegurar que, en Europa, Internet siga siendo lo que es, tras la repesca de septiembre.

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