Me ha llamado mucho la atención este fragmento del documental ‘La vida de los mamíferos‘ (capítulo X), de la BBC, en el que se muestra la técnica de caza por persistencia empleada por las tribus bosquimanas del desierto del Kalahari. Los cazadores van detrás de un kudú en una persecución que se prolonga unas ocho horas. No imagino un tipo de caza más primitiva ni con más equilibrio de fuerzas. Fascinante.

Los más expertos se detienen, leen rastros casi invisibles y caen presos de una movediza excitación. Han hallado las huellas del gran kudú, el extraordinario antílope de cuernos largos y retorcidos. La caza empieza en la mente del cazador, en el deseo de apoderarse de la presa. Y comienza una carrera agotadora, lo que algunos han llamado “caza por persistencia”. Los bosquimanos cuentan con una destreza genética que les permite adaptarse a esfuerzos prolongados. De pronto avistan al Kudú, que se mueve inquieto en la lejanía. Se inicia una persecución que dura varios días con un sistema de postas sabiamente organizado,. Es increíble cómo la preocupación se instala en la mente de la presa. No tiene paz, no tiene descanso. Corre hasta el agotamiento mientras los bosquimanos aguantan y corren con sus pies descalzos, flotando como fantasmas sobre la tierra ardiente. No se queman, no les duele. Por fin, la derrota se manifiesta en los ojos del kudú, resignado y esperando el sacrificio (no olvido esa mirada). Los hombres festejan el final del esfuerzo, se sacian con la sangre y las entrañas del animal, lo trozan, lo cargan y emprenden el regreso pensando en la felicidad de los suyos”.

Tienes una versión con subtítulos en español y algo más de información en Taringa.

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