Larga cola, dedos aplastados, patas en lugar de aletas… algo muy parecido a un cruce entre oso y foca. Se trata del Puijila darwini, un animal que vivió a principios del Mioceno (hace entre 20 millones y 24 millones de años) y cuyo reciente descubrimiento lo sitúa como el eslabón perdido entre los mamíferos carnívoros terrestres y los pinípedos (focas, leones marinos, elefantes marinos, morsas…).

Según el análisis científico del esqueleto, hallado prácticamente íntegro en la Antártida por un equipo de investigadores del Museo de la Naturaleza de Canadá, en Ottawa (Canadá), estaríamos ante una especie de nutria gigante, lo cual podria indicar que estos mamíferos pasaron por una fase de colonización de aguas dulces antes de pasar al mar.

Fuente: ScienceNOW

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