Ciertamente, denigrante. He leído, oído y visto muchas cosas en contra de la condición homosexual, pero ésta pasa a ocupar un lugar importante entre ellas. Se trata de un ‘exorcismo gay‘, una ceremonia celebrada en Bridgeport en la que varios miembros adultos de la denominada Manifested Glory Ministries Church (Iglesia de los Ministros de la Gloria Manifestada, o algo así) se ensañan con un joven de 16 años aparentemente homosexual. Y cuando digo ‘se ensañan’ no me refiero a violencia física, que se investiga si hay, sino a una evidente agresión espiritual y psicológica, para expulsar al ‘demonio de la homosexualidad’ que lleva o llevaba dentro.

Hay cierta confusión en torno al vídeo, pero las expresiones “venga, demonio homosexual, queremos un espíritu limpio” o “yo llamo a la homosexualidad, ahora, en el nombre de Cristo’, deja poco lugar a la duda. El vídeo, que fue subido originariamente a YouTube y, según las noticias, ha sido ya retirado (lo que no ha evitado que varias emisoras de televisión se hiciesen con las imágenes), ha despertado la indignación de la comunidad gay (y de buena parte de la ciudadanía) de EEUU, pues no sólo parte de la prehistórica idea de que la homosexualidad es un mal (enfermedad, posesión, vicio… llámenlo como quieran) que debe ser extirpado, sino que muestra un maltrato que no se le desea ni al más ‘pecador’ de los mortales.

Como se puede observar, el chico se retuerce, vomita e incluso parece perder el conocimiento, ante la condescendiente mirada del resto de ‘feligreses’. Una muestra más de hasta dónde pueden llegar los prejuicios, la ignorancia y el fanatismo. No sabemos si el chico ha dejado de ser homosexual, cosa que dudamos, pero lo que sí parece seguro es que, sea su condición sexual la que sea, quedará marcado por esta experiencia el resto de sus días.

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