bicimoto

Quedeme pasmado el otro día al ver en algún Telediario de TVE un invento que amenazaba con arrasar en el mercado del automóvil, la bicimoto eROCKIT, un artilugio entre bicicleta y moto en el que, según la voz en off:

Un generador convierte la energía del pedaleo en energía eléctrica, que va a unas baterías, que se cargan sólo al pedalear. Sin motor, sin depósito, gasto nulo, nula contaminación, esfuerzo mínimo”.


Mi entusiasmo ante tal descubrimiento quedó en casi nada de inmediato al conocer que su producción era aún artesanal, por pedido, y su precio superaba los 20.000 euros. Así que relegué la información casi al olvido.

Pues bien, MalaCiencia publica hoy un artículo en el que pone el punto sobre las íes de tan sorprendente como poco rigurosa información:

Visitando la web oficial del producto, buscando y leyendo detenidamente, descubrimos que la bic-moto sí que tiene un motor. Un motor eléctrico, alimentado por unas baterías que deben recargarse utilizando una toma doméstica de 220 V, dotando al vehículo de una autonomía que oscila entre los 60 y los 80 km. La cosa cambia ¿no? La función principal de los pedales es la de regular la velocidad. En vez de un acelerador convencional en el manillar, se utiliza el régimen de pedaleo para establecer una velocidad. Un sistema electrónico mide dicho régimen, y acelera o decelera el motor. La idea es proporcionar una experiencia similar a la de montar en bicicleta, pero viajando en moto. Pero lo que impulsa la moto es su motor eléctrico”.

No dejen de leer el artículo completo. Eso sí, el invento me sigue pareciendo de lo más atractivo.

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