Gibraltar

No sé a ustedes, pero a mí me parece algo más que cansino el lío que está montando el PP (otro más) a cuenta de la visita oficial de Miguel Angel Moratinos, ministro de Asuntos Exteriores, a Gibraltar. Al margen de reclamaciones históricas, Gibraltar es hoy una realidad política y jurídica incuestionable tras aquellos polvos del Tratado de Utrecht, y la vieja reclamación española para su recuperación avanza en el ámbito diplomático con logros más o menos significativos.

Pero, además, ¿a alguien le cabe en la cabeza que vivamos de espaldas a una comunidad vecina con la que tantos lazos nos unen? ¿Es eso positivo siquiera como estrategia? ¿La postura franquista de Santiago y cierra la verja dio algún resultado siquiera reseñable? ¿O fue a partir de la apertura de relaciones de 1982 cuando se comenzó a desatascar el problema?

Parece claro que el PP hace suyo lo más rancio de la política exterior y de vecindad española, sumando este peñazo de polémica a su retahíla de acciones de acoso al Gobierno. Dialogar con Gibraltar no es ninguna traición a España. La única traición posible en este caso es la de cerrar puertas al diálogo, única vía sensata y factible para, si así se desea, avanzar en la estrategia de recuperación del Peñón.

Actualización (23 jul-14.00 h): Parece que aún hay quien conserva la cordura en el PP: ‘Fraga critica al PP y defiende a Moratinos en su visita al Peñón‘.

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