Atentado de ETA

No hay más que echar un vistazo a las imágenes del atentado de esta madrugada en la casa cuartel de Burgos para caer en la cuenta de que ETA buscaba celebrar su 50 aniversario con una orgía de sangre.

Alejada por completo de los fundamentos y las motivaciones que la vieron nacer, lo que queda de aquel grupo insurgente contra la dictadura franquista continúa arrastrándose por los territorios de la democracia en un estertor infinito. No hay nada de heroico ni de político en esta ETA, no hay nada de marxista ni de leninista ni de vasco ya en ella. No hay nada que pueda interesar ni comprometer a ninguna persona de bien o con un mínimo de sentido común.

Esto no es guerra ni lucha armada. Ya ni avisan. Es pura delincuencia y terror indiscriminado. Y eso no ha sido jamás revolucionario ni progresista. Es justo el ‘modus operandi’ que impregna y alimenta eso que conocemos como fascismo: la casa común del descerebrado.

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