Mozena sp.

Que los mecanismos de la naturaleza en el mundo animal son de lo más ingeniosos es algo harto sabido, dede las técnicas de reproducción a las de ataque y defensa, pasando por las relaciones sociales o la selección de alimentos. Buena prueba de ello es este caso que acaba de documentar la bióloga Susan Whitehead, de la Universidad de Colorado: un insecto de la familia Coreidae, la Mozena sp., que ha sido capaz de adaptar su olor al de las hormigas para evitar ser atacadas por éstas.

El descubrimiento, que ha sido presentado en el Encuentro Anual de la Sociedad Ecologista de América, que se celebra estos días en Albuquerque (Nuevo México, EE UU), revela que estos insectos no sólo recurren al mutualismo e incluso al esclavismo para eludir los ataques de las hormigas, sino que son capaces de generar mecanismos que no requieran un servicio o una dependencia extrema de sus potenciales agresoras:

Intrigados por este fenómeno, ella y su equipo decidieron investigar qué hacía el insecto para resultar prácticamente invisible a las hormigas. Tras probar varias hipótesis, la solución vino cuando lavaron al insecto con un disolvente químico, ya que en cuanto volvió a la planta, las hormigas corrieron a atacarle”.

Un funesto paso para el bicho, pero un gran salto para la ciencia 😛

Fotografía: Alex Wild (mymecos.net)

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