Censura en Argentina

Cantantes tan subversivos y tan ‘rojos’ como Camilo Sesto, José Luis Perales, Roberto Carlos, Donna Summer, Miguel Gallardo, Rod Stewart, Pablo Abraira o Palito Ortega y canciones tan peligrosas para la moral y las buenas costumbres como ‘Yo te amo, pero no mucho’, ‘Ella me arruinó la fiesta’, ‘Jamás‘, ‘No me toquen el instrumento’, ‘Preludio de amor’, ‘Gavilán o paloma‘ o ‘Desayuno‘ son algunos de los ‘protagonistas’ de la lista de de alrededor de 150 temas prohibidos para radiodifusión por la dictadura militar argentina entre 1976 y 1983, que acaba de hacer público, por primera vez desde su redacción, el Gobierno argentino.

En el listado aparecen, desde luego, los ‘abonados’ a las proclamas censoras de todo dictador que se precie: Víctor Jara, Joan Baez, el Víctor Manuel de la época, Alfredo Zitarrosa, César Isella, Daniel Viglietti o Alberto Cortez, aunque se echan en falta clásicos del género ‘a éste hay que callarlo’ como Silvio Rodríguez, Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina, por poner sólo tres ejemplos. No se escapan, eso sí, gente tan poco recomendable como Eric Calpton, Pink Floyd, Queen, Nicola di Bari, Toto Cotugno, Charles Aznavour, John Lennon, Yoko Ono, Juan de Dios… que, como todos saben, son reconocidos representantes de Satán en la Tierra.

Esta lista me hace recordar (y me estremece) a aquella otra que se dio a conocer poco después del fallido intento de golpe de Estado de Tejero & Cía, en la que figuraban destacados artistas y músicos españoles que debían haber sido eliminados tras la victoria de los fascistas. Baste recordar lo sucedido en países como Chile o Grecia para notar que el arte, la sensibilidad y la creación suponen siempre un grave riesgo para los sátrapas de cualquier condición.

Sorprende, sin embargo, la aparición en la lista deal menos dos temas que, en buena lógica, deberían figurar en letras de oro en la lista de canciones promovidas por el régimen militar: ‘Si te agarro con otro, te mato‘, de un tal Cacho Castaña; y ‘Rómpeme, mátame‘, de Trigo Limpio, de la que ya hablamos en su momento por aquí. Dos himnos del machismo internacional que no sé cómo fueron a parar al documento.

Eso sí, la palma se la lleva Carlo di Fulvio, del que cuento no menos de 12 canciones censuradas. Puede que en este caso haya habido algo personal.

Puedes consultar la lista completa en PDF. Son 7 hojas y un testimonio de primer orden para querer y creer cada día más en la democracia.

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