Por la presente queda prohibido crear o interpretar música en cualquier formato. Cualquier violación de esta ley se castigará con la muerte”.

Ésta es la propuesta de Nicholas Deleon en TechCrunch para que la industria musical termine de lograr su objetivo y se suicide de una vez por todas. Se le ocurrió tras conocer que las grandes compañías quieren ahora cobrar derechos también por los cortes de 30 segundos de escucha previa en iTunes.

Y aún habrá quien lo aplauda en algún despacho 😉

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