Si hay un universo especialmente misterioso y atractivo en nuestro propio planeta ése es el de las profundidades marinas. Miles de criaturas sorprendentes pululan por sus aguas engalanadas con el traje de la adaptación a unas condiciones de vida extremas. Criaturas que han hecho de sus estrategias de supervivencia un ‘arte’ que nunca deja de sorprendernos. De hecho, yo que pensaba que tenía controladas la mayor parte de las especies abisales, he decidido armar este post tras descubrir este sábado algunas auténticas (y nuevas para mí) maravillas de las profundidades, que muestro en combinación con otras ya suficientemente conocidas.

1. Antípodo pram (‘Phronima spp.’)

Phronima

Comenzamos esta galería de maravillas por dos representates del ‘género chico’. Este increíble pequeño crustáceo, de apenas 2,5cm de longitud, vive en las aguas del Atlántico Norte a grandes profundidades, se alimenta de plancton y sirvió de inspiración para el personaje ‘Xenomorfo‘ de la saga de ficción ‘Alien‘.

2. Parásito de la lengua (‘Cymothoa exigua‘)

Parásito de la lengua

Si eres pez, y especialmente un pargo lunarejo, este crustáceo de unos 4cm de largo podría ser tu peor pesadilla. Se aferra a la lengua de su anfitrión para alimentarse de la sange que corre por ella para luego, una vez atrofiada, unirse a sus músculos para pasar a formar parte del cuerpo del pez. No causa otros problemas a su ‘víctima’ y es el único caso conocido de parásito capaz de sustituir con éxito un órgano de su anfitrión.

Causa tal fascinación que hay quien lo ha convertido en protagonista de unos dibujos animados:

3. Pez pelícano (‘Eurypharynx pelecanoides‘):

Pez pelícano

De entre 60-100cm de longitud, este pez abisal muestra como principal rasgo una boca enorme que puede abrirse de forma desproporcionada para capturar a sus presas. La mandíbula inferior tiene forma de bolsa y recuerda mucho a la de un pelícano. Aunque se alimenta principalmente de gambas y plancton, puede devorar animales de su mismo tamaño, para lo que cuenta con un estómago flexible. Su cola tiene forma de látigo y le sirve para desplazarse a impulsos.

4. Lanzón de aguas profundas (‘Bathysaurus ferox‘)

Bathysauro

Puede alcanzar los 78cm y es el único representante de la familia Bathysauridae incluida en el orden Aulopiformes. Posee una cabeza realmente impresionante que recuerda mucho a la de algunos dinosaurios predadores (¿velociraptor?). Es hermafrodita.

5. Pez víbora (‘Chauliodus danae‘)

Pez víbora

Esta horrible maravilla mide entre 30 y 60cm. Muestra luces en varias partes de su cuerpo (aletas y vientre) para atraer a sus presas, a las cuales atrapa con esa especie de barrotes que forman sus enormes y afilados dientes, de los más grandes en proporción al cuerpo del reino animal.

Posee unas mandíbulas igualmente poderosas y se le puede encontrar desde los 75 metros hasta los 1.5000 metros de profundidad.

6. Calamar sonriente (‘Helicocranchia pfefferi‘)

Calamar sonriente

He aquí otro diminuto representante de estas maravillas de las profundidades marinas, un calamar que no sobrepasa los 10cm y que presenta un dibujo facial que nos recuerda a la sonrisa de un cerdito bonachón. Entre sus peculiaridades destacan que sus extraños tentáculos se encuentran situados sobre los ojos. Sólo las dificultades de su conservación en cautividad han impedido que este simpático pez se haya convertido en una mascota popular para acuarios.

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