calima2

Como ya adelantaba en el post anterior, la tormenta de polvo rojo que azotó ayer Sídney, entre otras zonas de Australia, y que ha dado la vuelta al mundo, no es tan singular e insólita como podría parecer. Decía que los canarios habíamos vivido un fenómeno singular un Día de Reyes años atrás, aunque no lograba encontrar en la Red testimonio alguno de este fenómeno. Sin embargo, Ruymán ha estado al quite y me ha proporcionado un enlace a una web en la que se ofrece abundante información e imágenes al respecto, y que paso a compartir con ustedes.

Ocurrió hace 7 años, en los primeros días de 2002. Aquel 5 de enero, víspera de Reyes, el Archipiélago sufrió los efectos de una gota fría que dejó abundantes lluvias durante la mñana y algo menos en la tarde-noche. Con todo, el aparato eléctrico que acompañó a la tormenta permaneció activo. La mañana de Reyes amaneció húmeda, con las calles encharcadas, el mar picado y un viento cada vez más fuerte. Lo demás lo relata perfectamente Julio Mateo:

calima1

En pocos minutos en el horizonte del Sureste y sobre el mar una mancha grisácea empezó a acercarse de forma rápida y en el ambiente la humedad bajaba lentamente primero y más acusadamente después. El cielo terminó por despejarse completamente como se dejaba entrever en el grisáceo cielo. De repente y de forma bestial, la ligera calima se transformó en una invasión de polvo en suspensión en toda regla, manifestándose en primer lugar como una mota de color anaranjado en la lejanía y en una hora todo quedó cubierto por dicha masa cálida, seca y atiborrada de tierra en suspensión. Lo más impresionante fue que en un margen escaso de una hora los charcos y lagunas que habían dejado las lluvias anteriores se habían secado completamente. El aire seco había actuado como un papel secante de una forma brutal. La tierra húmeda por la mañana, presentaba ahora un aspecto totalmente diferente y también se había secado. Los labios se resecaban y la nariz picaba como quejándose de aquella anómala situación”.

calima3

La gente se refugiaba en sus casas, pues salir fuera era un auténtico peligro para la salud. Los centros de salud y los hospitales recibían las visitas de los asmáticos y las personas que tenían alguna dificultad respiratoria. Los que nos atrevíamos a salir (como un servidor, entre otras cosas para tomar las fotos) lo pasábamos muy mal y necesitábamos llegar enseguida a nuestras casas. Aquello era lo más parecido al infierno, todo estaba de color rojizo anaranjado y había una curiosa sensación claustrofóbica.

Miraras donde miraras era como si estuvieses desorientado y en la autopista los coches encendían las luces en una hora que normalmente el sol luce en todo su esplendor. Los colores de la naturaleza desaparecían y todo tomaba un matiz unicolor. En casi todo el archipiélago se vivía la misma situación (…) Algunos aeropuertos tuvieron que ser cerrados debido a la dificultad en hacer las maniobras de aproximación, esto suele suceder en Canarias cuando la calima es muy densa”.

calima4

Esta imagen de satélite del 7 de enero de 2002 puede darte una idea de la dimensión del fenómeno. El resto de las imágenes muestran la situación en el municipio de Telde (Gran Canaria).

Más sobre calima en Canarias:

Fuente y fotografías: Julio Mateo Ortega

Share