El crítico feroz ,
cirujano del misterio,
quiso apagar mi voz
y condenar mi alma al silencio.
En páginas grises
proyectó mi retirada
sin saber, pobre, que mi canción
no se detiene ante nada.

Sólo por cantar
me entrego a lo imposible:
la calle, el niño, el cielo, el mar;
mi canto siempre sobrevive.
Sólo por cantar
sin guardar la ropa
me quieren multar,
pero mi canto siempre escapa
hacia su propia libertad.

El empresario gris,
vendedor de fantasías,
me llevó hasta su prisión
y, atento, quiso ponerme al día:
cómo hay que vender,
cómo hay que engañar…
sin saber, pobre, que mi único objetivo
es comunicar.

Sólo por cantar…

“Noticias de última hora confirman la explosión de un corazón en pleno centro de Las Palmas de Gran Canaria. Las autoridades civiles y musicales han hecho público una nota en la que aseguran que no hay motivo de alarma. Se trata, simplemente, de una nueva canción de Manolo Almeida, declinando toda responsabilidad en este asunto, si bien se tomarán las medidas necesarias para que actos de esta índole no vuelvan a producirse”.

Las Palmas de Gran Canaria, 27 de marzo de 1992


Escuchar:

Escuchar

Descargar:

descargar


Share