serrat
Interesante, muy interesante el artículo de Manuel de la Fuente que publica abc.es con Joan Manuel Serrat y su último disco, ‘Hijo de la luz y de la sombra‘, con textos de Miguel Hernández, como protagonistas. Interesante por varios motivos, pero para el tema que nos trae, por ofrecernos un atisbo de sensatez en el cielo encapotado de medievalismo y falacia que cubre el planeta de la creación y la intelectualidad patrias.

No es que Serrat se haya declarado abiertamente partidario de la cultura libre ni del P2P, pero sí que admite cuatro factores esenciales para reconducir el debate y señalar puntos de encuentro más allá de las cruzadas pretendidas por la industria, las gestoras de derechos y el sector más reaccionario del Gobierno. A saber:

1. Compartir no es malo. La difusión de tu obra es la aspiración de todo creador que se precie:

Hijo de la luz y de la sombra”, un disco del que Joan Manuel espera que sirva, entre otras muchas cosas, “para que los amantes se enamoren con él, para que la gente mayor llore, abrazados los unos a los otros, para que los adolescentes hagan copias furiosas de él y se las pasen por debajo de los pupitres”.

2. La crisis de la industria es producto de su falta de visión, de su ceguera ante un mundo que cambia a velocidad de vértigo:

Nuestro mundillo lo veo bien en cuanto a los músicos y la música que se hace. Pero veo con mucha preocupación lo que envuelve a este mundo. La industria musical está sumamente debilitada por muchas razones. Primero y seguramente por problemas propios y no haber sabido gestionar sus activos ni ver el mundo que venía, sentados en su torre de marfil, esperando. Además, lo que debería ser un escaparate de difusión cultural ha quedado limitado a un simple escaparate de venta”.

3. Nadie crea de la nada. Todos, incluso los ‘artistas’ que exigen que se reprima el P2P, somos ‘piratas’ de las creaciones de otros. Somos ‘ladrones’, es decir nos beneficiamos al mismo tiempo que contribuimos, al legado cultural:

Nunca pretendí expresamente que la gente se acercara a la poesía con mi música, nunca fue un argumento prioritario de mis canciones, aunque si lo he conseguido estoy muy satisfecho. Lo más importante es la conmoción que sientes al leer algo, emocionarte, mirar para los lados ver que nadie te mira y robarlo para escribir una canción”.

4. Y, por último, una llamada a la esencia de las cosas:

Nadie puede quitarle a nadie su espacio de libertad”.

Igual Aute, Loquillo, Rosario y compañía tienen en estas declaraciones un nuevo argumento para replantearse sus salidas de tono.

Share