Reloj

Me ha llamado la atención esta petición de la Federación Española de Familias Numerosas (FEFN), que promueve cambiar el uso horario al que se encuentran adheridas la España continental, Baleares, Ceuta y Melilla para incorporarlo al que tienen países como Portugal, Inglaterra o Marruecos, además de Canarias. En otras palabras, atrasar una hora los relojes del territorio español al norte de Marruecos.

Entre las razones esgrimidas por la FEFN se encuentra la de que es la Hora de Europa Occidental (UTC), y no la Hora de Europa Occidental (UTC+1), la que realmente corresponde y se ajusta al horario solar natural del territorio peninsular, todo ello con el objetivo de “aumentar el rendimiento laboral” y “contribuir a nuestro bienestar”, ya que, entienden, ahora mismo los afectados se acuestan tarde y duermen poco.

Como digo, como canario que tiene toda su vida marcada por el meridiano de Greenwich, la información me ha llamado la atención y me he puesto a curiosear a ver cuánto de cierto puede haber en estas afirmaciones.

Y, efectivamente, veo en la Wikipedia que España adoptó el actual horario “por primera vez el 16 de Marzo de 1940, aunque geográficamente se halla en el área correspondiente a la Hora de Europa Occidental”. Es decir, que ciertamente estamos ante una norma un tanto forzada, e incluso con connotaciones políticas:

Esto es así desde que en 1940 al régimen de Franco se le ocurrió añadir una hora para así tener el mismo horario de la Italia fascista y de la Alemania nazi, en vez del de paises más cercanos como Inglaterra, Portugal o Marruecos”.

Vale, me queda claro que más que ‘una hora menos en Canarias’, lo que hay es ‘una hora más en el resto de España’. ¿Pero influye esto realmente en el rendimiento laboral o en el bienestar? Pues, según varios expertos y periodistas, sí, al menos en lo que bienestar se refiere, aunque bienestar y rendimiento son factores interconectados:

Las fases circadianas pueden estar también alteradas por los cambios de los horarios oficiales de invierno y verano del país de origen, consecuencia de la crisis energética de 1974, e incluso por el clima regional – p.e., vivir en zonas templadas puede predisponer hacia una tipología circadiana matutina (Smith et al, 2002). En nuestro caso, durante varios meses todo el territorio español vive al ritmo marcado por el meridiano de Helsinki, El Cairo y Pretoria (GMT +2:00), adelantándose dos horas respecto al horario solar, mientras que el resto del año se vive al ritmo europeo en el huso horario de Bruselas, Copenhague, París y Madrid”

Juan Manuel Sánchez Gonzáles (PDF)

Si comemos a las dos o tres de la tarde y cenamos a las nueve o diez, lo lógico sería que empezáramos a trabajar a las diez u once de la mañana. Según la experta en racionalización de horarios, eso no sucede y, en cambio, «madrugamos demasiado, dormimos 50 minutos menos de lo recomendado por la OMS, no alargamos la jornada por la tarde, ¡sino por la mañana!, y nuestra jornada laboral resulta interminable”.

Aunque es muy difícil de cuantificar, este error histórico ha supuesto un enorme gasto acumulado durante estos setenta años. Los días más cortos del año se producen entre el 21 de diciembre y la primera semana de enero. En esas fechas, el desfase horario actual de invierno heredado de 1940 se nota de forma especial en que “amanece” más tarde de la cuenta, en particular en la mitad occidental peninsular, donde los primeros rayos de sol del día llegan en torno a las nueve de la mañana”.

Así pues, se trata de una reivindicación que tiene ya un largo recorrido y que, tal como podemos ver, cuenta con argumentos de peso. Ahora bien, me siguen quedando dudas acerca de la influencia del horario peninsular en la productividad laboral, especialmente si echamos un vistazo a estos cuadros estadísticos en los que podemos ver cómo Canarias, con un horario adaptado, figura más bien en los últimos puestos de productividad laboral del conjunto del Estado (PDF):

Productiva laboral en España 2008

Así que parece claro que puede que un huso horario inadecuado puede tener cierta influencia en el rendimiento laboral, pero ni lo explica del todo ni, desde luego, su adaptación lo soluciona por sí solo.

Lo mismo ocurre si echamos un vistazo al panorama internacional, donde podemos comprobar cómo igualmente Portugal, por ejemplo, se sitúa también por debajo de España:

Productividad por países 2007

El debate, por tanto, sigue en pie. Pero, en cualquier caso, ¿tú cómo lo ves? ¿Estarías a favor o en contra de un cambio que supusiera ‘una hora menos en España’?

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