Moto en miniatura

Son motos que traspasan el concepto de vehículo para adentrarse en el de arte. La obra de tres artesanos que han tenido la misma idea y la desarrollan de una forma magistral. Van un ucraniano, un canadiense y un argentino…

1. Dmitriy Khristenkho, artista ucraniano afincado en Estados Unidos, ha creado una colección de modelos complejos de motos, triciclos y quads construida, exclusivamente, a partir de piezas recicladas de reloj de pulsera que organiza y combina en una estructura única. Auténticas obras de arte en las que puede invertir unas 50 horas y que vende por 400 dólares. Desde los primeros días, su exposición en deviantArt se ha convertido en un éxito impresionante:

He estado haciendo esto desde hace varios años y he hecho muchísimos modelos hasta ahora, pero no tengo ninguna intención de parar. Creo que la gente está fascinada por ellos”.

También yo lo creo, Dmitry.

2. Dan Tanenbaum tampoco era mecánico cuando se metió de lleno a diseñar motocicletas. Este canadiense era director de arte en el sector de la mercadotecnia cuando empezó en 2010 a construir motos en miniatura a partir, también, de viejas piezas de reloj. Según Tanenbaum, al desconocer la parte mecánica, sus primeras obras no fueron muy buenas y tuvo que investigar en el mundo del motor. Así empezó a mejorar su técnica y a trabajar con diferentes modelos. Desde entonces, sus obras se han convertido en auténticas obras de arte mecánicas y aparecen en las mejores revistas de motociclismo. El autor llama a su obra: Watch Parts Motorcycles. En Facebook decenas de miles fans lo adoran.

3. Por último, la obra de Juan José Mella es algo distinta. Este ‘motoquero’ argentino realiza miniesculturas de motos enmarcadas, cuadros tridimensionales con piezas de relojes y otras pequeñas piezas mecánicas de aluminio que encuentra o construye él mismo. El arte de Juanjo empezó cuando ejercía de mecánico de motos. Recorriendo stands en una feria del sector, le llamó la atención unos cuadros con piezas de relojes recreando un tren, un coche antiguo y una moto. Quiso comprar este último pero no tenía suficiente dinero para adquirirlo. Cuando llegó a su casa cogió un viejo despertador y empezó a crear su primera Harley. Así nació lo que el autor llama
ArteBike.

Y es que como dice una frase motera:

El mejor reloj despertador es el reflejo del sol sobre los cromados”

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