Hashtags

El etiquetado de contenidos es una tarea fundamental en el ámbito de la Web 2.0, en ese proceso que construimos entre todos hacia la Web Semántica. Y lo es en todas las plataformas que lo permiten, desde tu propia web o blog hasta cualquiera de los servicios que usamos a diario. El etiquetado, tanto las simples etiquetas como los hashtags popularizados por Twitter y adoptados cada vez por un mayor número de plataformas, permiten descubrir contenidos, enlazarlos, categorizarlos o archivarlos, entre otras posibilidades.

Hay servicios en los que las etiquetas juegan un papel secundario, como complemento de otros sistemas de seguimiento más protagonistas o relevantes, pero hay algunos en los que, a falta de estos últimos, resultan fundamentales. Es el caso de Instagram, en el que sólo el uso de hashtags te permite dar a conocer tus fotografías a los grupos más activos y participativos del servicio, expandiendo notablemente la difusión y las posibilidades de ‘éxito’ de tus imágenes.

Esto, que hasta ahora era una percepción personal –y sí, bastante de sentido común–, se ve respaldado con un estudio realizado por Dan Zarrella sobre un millón de imágenes publicadas en esta popular red social gráfica: las fotografías etiquetadas reciben mayores valoraciones que aquellas que carecen de hashtags. Y, entre éstos, los que devuelven un mayor número de interacciones son, en estos momentos, #followforfollow, #likeforlike y #tagsforlikes.

Puedes ver todos los resultados del estudio en la infografía que ha preparado el autor, y que puedes ver completa a continuación (pincha sobre la imagen para verla a mayor resolución):

Estudio sobre los hashtags en Instagram

Instagram permite un número limitado de etiquetas (30), por lo que resulta prácticamente imposible combinar el envío (etiquetado) de fotos a todos los grupos que te gustaría al tiempo que ‘documentas’ la imagen con hashtags referidos al contenido (#paisajes, #macros, #Canarias, #plazas…). ¿Qué hacer, entonces? Particularmente uso un truco que me permite ambas cosas y que multiplica la visibilidad de las fotos que subo: el doble etiquetado.

  1. Al publicar la foto, añado todos los hashtags referidos al contenido que se me ocurren, y ahí lo dejo hasta que la frecuencia de interacción es cero o cercana a cero.
  2. Una vez ‘agotadas’ esas etiquetas, las borro y las reemplazo por etiquetas dirigidas a grupos concretos, con lo que el ciclo vuelve a comenzar, pero en otros circuitos.

Para escoger a qué grupos enviar las fotos, te recomiendo tener siempre algunos de base según tus gustos y experiencia, y luego consultar herramientas como ‘Hot tags‘ de Webstagram, que te indica en cada momento qué etiquetas son las más populares, una especie de ‘trending topic’ de los metadatos para Instagram.

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