pescado papas-batatas gofio base de ensalada

Una de las tradiciones de Semana Santa en Canarias es disfrutar de un buen sancocho el viernes, tradición que vaya usted a saber hasta dónde se remonta (evidentemente relacionada con la abstinencia de carne de mamífero), pero que hoy día sigue suponiendo una excelente excusa para saborear este humilde, pero delicioso plato que, de las Islas, partió hacia Sudamérica y se enriqueció en múltiples variantes.

Así que hoy he comido sancocho en compañía de mi familia por invitación de mis padres y he disfrutado como un enano irreverente, tanto que hasta medio por tomar algunas fotos y compartirlas con ustedes.

En las imágenes superiores pueden ver tres de los elementos indispensables: pescado salado hervido (en este caso cherne), papas y batatas hervidas también, y una pellita de gofio (en este caso amasada con plátanos maduros. El otro elemento fundamental es el mojo rojo, pero la improvisación hizo que no cayera en la cuenta de que andaba protegido con una lámina de papel Albal y apenas si podremos verlo a continuación en la mesa. La ensalada, al igual que el queso y el tipo de bebida, es opcional.

En este caso, la ensalada contaba con una potente base de tomate, lechuga, cebolla y pimiento rojo que, luego, se completó con una generosa aportación de atún en aceite de oliva, aguacate y millo.

Y la cosa quedó así, con los detalles y toque de bebidas heladas (cerveza, vino de la tierra, refrescos…) que les dejo en galería al final:

mesa

pescado (detalle) ensalada completa base de ensalada (detalle) bebidas varias muy frías

Y qué quieren que les diga: lo bueno, si es en buena compañía, dos veces bueno. En este caso, buenísimo. Gracias, mamá 😉