Gran Barrera de Coral

La historia se repite, y esta vez sobre uno de los monumentos naturales más emblemáticos de todo el planeta: la Gran Barrera de Coral australiana. La amenaza de una marea negra se cierne sobre esta joya marina desde el varamiento el pasado sábado del carguero chino ‘Shen Neng 1‘, a apenas 70 kilómetros de la isla de Great Keppel. Se trabaja a destajo para impedir que los vertidos de crudo (más de dos toneladas ya) lleguen a los arrecifes, tarea que se ha visto beneficiada por el buen tiempo, pero que en cualquier momento podría irse al traste si las condiciones meteorológicas empeoran, nada extraño en esa zona.

Gran Barrera de Coral

Para que te hagas una idea de la importancia de este enclave, quizás basta con señalar que se trata del mayor arrecife de coral del mundo, que con unos 2.600 kilómetros de largo (un poco más que la distancia entre Canarias y Barcelona) y 34,8 millones de hectáreas, se incluye dentro de las estructuras visibles desde el espacio. Está compuesta por cerca de 3.000 pequeños arrecifes y 900 islas, y se suele considerar como ‘el ser animal vivo más grande de la Tierra’ debido a la cantidad de colonias de corales que lo forman. Es Patrimonio de la Humanidad desde 1981 y alberga una fauna estimada en más de 400 especies de coral, 1.500 de peces y 4.000 de moluscos, muchas en peligro de extinción, así como tortugas y dugongos.

Shen Neng 1

Su ya de por sí frágil situación, derivada del cambio climático, la sobreexplotación pesquera y la contaminación, puede verse mortalmente agravada si, finalmente, los vertidos llegan a alcanzarla. Por tanto, no es de extrañar la indignación que ha despertado esta nueva amenaza entre la población australiana, una indignación que ha llevado al propio primer ministro, Kevin Rudd, a tildarla de “ultraje” y a proponer un cambio en la legislación que permita prohibir el paso de buques de estas características por las aguas cercanas a la barrera.

Esperemos que no sea ya demasiado tarde.