extremadamente torpes

La Palma, Canarias, España han perdido la oportunidad histórica de albergar una de las macroestructuras científicas más importantes e innovadoras de las próximas décadas, el Telescopio Europeo Extremadamente Grande (E-ELT), que finalmente ha ido a parar a Chile (felicidades, por cierto) en detrimento de la candidatura del Roque de los Muchachos.

¿Y porque la oferta chilena era superior? No, en absoluto. En palabras de José Miguel Mass, responsable de comunicación de la European Southern Observatory (ESO) en España, por pura “inercia“, lo que traducido al común viene a significar algo así como que ‘porque el Gobierno de España no movió un dedo para traerse el proyecto’. Y si no, explíquenme ustedes cómo un proyecto europeo, con fondos europeos, desdeña un enclave europeo de primer nivel durante la presidencia española de la Unión Europea y acaba finalmente en Sudamérica.

Se ha lucido la ministra Garmendia, que ayer sacaba pecho y ahora se rasga las vestiduras. Un papelón, vamos.

Desde luego, habrá más telescopios y más oportunidades. Pero esperemos que también haya más decisión y voluntad política para pelearlo. Porque, sí, éste es ya el tercero que se nos queda en el camino.

La viñeta de Padylla, genial, como siempre.