invernadero volante

Increíble la nueva producción artística de La Machine, una compañía francesa que ya sorprendió al mundo en 2008 con su montaje La Princesse, una araña mecánica que recorría las calles y fachadas de rascacielos de Liverpool y otras localidades, y que ahora nos aporta una bocanada de aire fresco y concienciación medioambiental con La Serre Volante (el invernadero volante), una auténtica maravilla de la tecnología y del concepto ‘verde’.

Lo cierto es que, volar no vuela, o al menos yo no he podido encontrar ningún documento gráfico o referencia textual que lo corrobore, más allá de lo que se ofrece en la web oficial (la traducción puede no ser exacta):

La ciudad de Nantes consiguió establecer contacto con el invernadero volante que se encontraba en las orillas del lago Baikal, en Rusia. Ante la petición, el comandante ha decidido cambiar su plan de vuelo a fin de estudiar la riqueza de la biodiversidad de Nantes y su estuario. La angélica y otras especies protegidas serán objeto de todo tipo de atenciones. Antes de volver a la taiga, los investigadores vendrán a Nantes para compartir sus descubrimientos con los ciudadanos en la Semana del Desarrollo Sostenible que comienza el próximo 1 de abril. Esta unidad aerotransportada, fletada por la SEVE de Nantes, cruzará el globo para recoger plantas y especies raras”.

Así que me lo tomo como un ejercicio de ficción para promocionar el montaje, reforzando esa aureola futurista que te atrapa a primera vista. Lo que no le resta un ápice de valor a la propuesta, tan espectacular y bella como comprometida.

Las próximas estaciones del ‘vuelo’ de La Serre Volante serán Taipéi (julio) y la ciudad francesa de Toulouse (octubre).

Y como no me puedo resistir, aquí les dejo también un vídeo de la araña mecánica que les comentaba al principio, La Princesse, en uno de sus periplos por el glogo, en esta ocasión en Yokohama: