La otra mejilla

El fotógrafo canadiense Ulric Collete estaba manipulando con Photoshop una foto de su hijo y, casi como un juego y para ver cuánto se parecían, realizó una composición donde mezclaba la mitad de su cara con la del niño. El resultado obtenido le pareció lo suficientemente interesante como para convertirlo en un proyecto de investigación fotográfica que explorara las similitudes genéticas entre diferentes miembros de una mima familia, al tiempo que revelase los efectos del envejecimiento. Así nació esta curiosa colección de fotografías ‘Genetic Portraits’ , de la que su autor dice:

Siempre hay algo, un rasgo físico particular o característica que ayuda a unir a los hermanos. A veces los ojos, la nariz o la boca y, en ocasiones, sólo la estructura facial, pero siempre encuentras un lazo de unión”

En la entrevista concedida a My Modern Met, el fotógrafo comenta que con este proyecto ha aprendido muchas utilidades de Photoshop, la mayoría relacionadas con la edición de la piel y el cabello.

¿Has pensado cómo sería una foto con tu hermano? ¿Cuánto hay en ti de tu propia familia?

Vía: MF