10 consejos para superar el 'síndrome postvacacional'

Después de revolcarte cual croqueta en la arena, acostarte a las tantas y no levantarte de la cama hasta que te diera la real gana, está claro que retornar a la rutina del trabajo con un rígido horario laboral y el cúmulo de responsabilidades y exigencias que se te viene encima, deprime a cualquiera.

31 de agosto, ¿se acaban tus vacaciones y sientes apatía, cansancio, empeoramiento del estado de ánimo, hostilidad, irritabilidad, melancolía y desmotivación? Amigo mío, padeces eso que llaman ‘síndrome postvacacional‘.

No desesperes, no eres el único que está pasando por esta situación, la tristeza por volver al trabajo es más común de lo que pensamos. Nada menos que el 65% de los trabajadores se deprime al terminar sus vacaciones. Claro que, ante estos números, yo me pregunto ¿a qué se dedicará el 35% que falta? Manada de privilegiados…

Ateniéndonos a profesiones, al parecer las más afectadas por este mal son aquellas en las que es necesario estar en contacto con otras personas: medicina, servicios sociales, educación, periodismo… Y una curiosidad, según un artículo de ‘El Mundo’ de hace ya unos añitos, los simpatizantes del PP vuelven al trabajo con más ilusión, frente al 10,1 % de socialistas que afirman deprimirse tras finalizar sus vacaciones de verano.

Si como la gran mayoría sufres de este malestar, por aquí dejo una recopilación de consejos que nos ofrecen distintos especialistas para superar el hastío por la vuelta al trabajo.

trabajo duro

1. Primero que nada, debes tener muy claro que es un malestar propio de los primeros días y debes evitar darle demasiada importancia. Eso sí, si transcurridos los primeros 15 días no sientes mejoría y observas que la tristeza va a más, pide ayuda a un especialista porque el problema tiene un serio riesgo de derivar de una leve depresión transitoria a una estado de ‘burn out‘ (‘quemado’). Esto le ocurre, nada menos que al 7% de los trabajadores.

2. Es imprescindible que afrontes la vuelta sin dramatizar, sencillamente afronta la realidad y piensa que es ‘un mal necesario’. Saca lo positivo, por ejemplo, es el medio que te garantiza tener nuevas vacaciones el año próximo o piensa cómo sería tu situación si no tuvieses trabajo. Ya sabes que, tal y como están las cosas, mucha gente no tiene la suerte de tener un puesto de trabajo esperándoles a la vuelta de las vacaciones. Si es que tienen vacaciones.

3. Uno de los consejos que más se repiten es el de dormir más horas los primeros días de incorporación al trabajo. Olvídate de tuitear hasta las tantas y acuéstate tempranito hasta que el cuerpo y la mente se vuelvan a acostumbrar de nuevo al ritmo de vida.

4. Procura no empezar a trabajar un lunes. Es un día en el que, en cualquier época del año, los ánimos están por los suelos. Si volvemos cualquier otro día de la semana reduciremos el impacto psicológico.

5. Piensa que te quedan los fines de semana y que el calendario laboral tiene muchos días festivos.

6. Los primeros días, no estés pendiente del reloj mirando la hora cada momento. Quita todos los relojes que haya a tu alrededor para que la jornada no te resulte interminable.

7. Tómate los primeros días con filosofía, avisa a la menor cantidad de personas posibles que te has reincorporado al trabajo y, ni de coña, te lleves trabajo a casa las primeras semanas (a ser posible nunca). Es necesario cumplir con las responsabilidades, pero también lo es satisfacer las necesidades de ocio y descanso.

8. Practicar deporte de manera regular no sólo es bueno para la salud, sino que también contribuye a combatir el estrés. No lo dudes, el deporte es uno de tus mejores aliados para combatir la depresión postvacacional.

9. Intenta comer sano y tomar suplementos de vitamina B. Aumentará tu energía y mejorará los niveles de estado de ánimo.

10. Márcate nuevos proyectos y metas en tu puesto laboral, te sentirás mucho más implicado en tu trabajo y te ayudará a levantarte de la cama con la ilusión propia de quien persigue un sueño.

Si nada de esto es suficiente, los expertos recomiendan practicar alguna técnica reductora de ansiedad, como la meditación, el yoga o la autohipnosis.

A mí me quedan unos días, pero casi que estoy ya hipnotizada 😉

Fuentes: Practicopedia , Vitonica