No soy un gran amigo de la publicidad al uso, vamos ésa que nos asalta y tortura minuto sí minuto también en radio, TV e Internet. Pero cuando uno se encuentra con trabajos magistrales o iniciativas originales y bien culminadas, entonces se convierte en un auténtico fan. Es el caso de esta acción promovida por la bodega argentina Navarro Correas, que ellos explican perfectamente a continuación:

Creamos un Mecanismo robótico automatizado sobre una estructura de 4×2.5 mts donde se encontraban 1000 celdas de acrílico que serian llenadas con 6 tonalidades diferentes de vino, las personas podían pedir una casilla a través de un mensaje de texto así el robot podía llenar cada casilla, al final las personas pudieron recrear el auto retrato de Van Gogh y construir una obra de arte con otra obra de arte, nuestro vino Navarro Correas”.

Lo cierto es que ni éste es el único vídeo viral de esta bodega ni es extraña su presencia en la Web 2.0. Y aún hay quien niega el poder de la participación del usuario en nuestras marcas y productos…

Vía: Nag on the Lake