Benedicto XVI besa a Ahmed Mohamed el-Tayeb, en un montaje de Benetton

El Vaticano ha puesto el grito en el cielo y ha hecho rodar toda su maquinaria legal para impedir que esta imagen, un evidente montaje en el que aparece el papa Benedicto XVI besando en la boca a Ahmed Mohamed el-Tayeb, imán de la mezquita Al-Azhar en El Cairo, sea difundida. Sea difundida más de lo que lo está, querrán decir, porque la imagen ha dado ya la vuelta al mundo a través de todos los medios imaginables, incluidos los de comunicación, como parte de la campaña ‘Unhate‘ (sin odio) que ha ideado la marca de ropa Benetton.

No se le puede negar a la empresa su capacidad de provocación e impacto, algo de lo que ha venido haciendo gala a lo largo de su historia, pero hasta ahora no se había atrevido a tanto. Fieros enemigos besándose como enamorados: el Papa y el imán, Barak Obama y Hugo Chávez, Benjamín Netanyahu y Mahmoud Abbas… Vamos, como para pasar desapercibidas.

Obama besa a Chávez, en un montaje de Benetton

En esta controversia entran en juego numerosos elementos, desde la propia moral cristiana al mensaje de paz de la acción publicitaria, pasando por el derecho a la imagen, la libertad de expresión y el uso comercial de los símbolos o las personas. Y, con tantos elementos en juego, lógicamente la polémica está servida y la opinión dispar, irreconciliable y radical, también.

Netanyahu besa a Mahmoud Abbas, en un montaje de Benetton

Evidentemente, no podemos centrar nuestra opinión en las personas, ya que como digo no son particulares, sino representantes destacados de opciones religiosas, políticas o nacionales, y creo que es en este ámbito donde hay que situar el debate. Tampoco podemos caer en el simplismo de sostener que se trata de una campaña meramente orientada a concienciar sobre la paz: el fin comercial es incuestionable.

El intento del Vaticano por censurar la difusión del montaje contrasta con el ‘silencio’ o aparente resignación del resto de líderes ‘retratados’ y está logrando, como un ‘efecto Streisand‘ más, todo lo contrario. Benetton ha anunciado que retirará el montaje, pero su objetivo está ya más que alcanzado.

¿Quién crees que lleva la razón? ¿La lleva alguien?