Me encanta este tipo de experiencias ‘sociales’, ‘corales’ o como las quieras llamar. Ofrecen no sólo una visión fresca y espontánea de la vida cotidiana, sino también un escenario perfecto para observar los comportamientos humanos ante situaciones imprevistas.

‘Take a photo’ es así de ‘transgresor’ y así de sencillo: una cámara abandonada a disposición de los viandantes y una sencilla invitación. Conceptos como el de ridículo, desconfianza o privacidad se disuelven como el azucarillo ante la propuesta. El resultado, el álbum ‘familiar’ que puedes ver en el vídeo.

Vía: DailyBooth