No, desde luego que no es una marioneta en el sentido clásico de la palabra, aunque viene a ser casi lo mismo, pero a control remoto, salvando las inmensas distancias derivadas de la complejidad tecnológica: un robot que reproduce fielmente todos y cada uno de los movimientos del ser humano que lo controla de forma remota, y capaz de transmitir sensaciones a su operador.

Se llama ‘Telesar V‘ y, aunque sus creadores se han apresurado a compararlo con la técnica usada por los humanos para mimetizarse con los nativos en la película ‘Avatar‘, lo cierto es que sólo nos lo evoca de manera muy distante, si bien hay que reconocer que ‘éste podría ser el inicio de una bonita amistad’, es decir de una línea de desarrollo que en un futuro más o menos cercano pudiera depararnos sorpresas y alegrías, haciendo realidad para la ciencia lo que hoy es, sobre todo, ficción.

Es una máquina capaz de moverse de la misma forma que un ser humano y es operado remotamente mediante una especie de traje que registra los movimientos de su operador y los transmite al robot, que se limita a repetirlos. Este control incluye los movimientos de las extremidades, cabeza y manos, permitiéndole asir o manipular objetos de forma remota.

Además, el robot puede proporcionar a su operador un flujo de datos, mediante el uso de un casco de realidad virtual que le permite ver lo que las cámaras, instaladas al modo de ojos, registran y oir lo que los micrófonos captan. Del mismo modo, unos sofisticados guantes de poliéster le hacen ‘sentir’ lo que el robot esté tocando”.

La utilidad más evidente e inmediata para este tipo de máquinas es la de sustituir al ser humano en operaciones y ambientes de riesgo, aunque ideas para otro tipo de usos seguro que no faltarán.