Bienvenidos al 'Titanic'... un siglo después

La tragedia del ‘RMS Titanic‘, o ‘Titanic’ a secas (lo de ‘a secas’ es un decir), sigue reportando generosos dividendos a todo aquel dispuesto a comercializar con su historia, los efectos materiales y vidas de los tripulantes, los sentimientos generados, las hipótesis…, confirmando el dicho de que ‘pueden más dos dramas que dos saltos de cama’ (o algo así).

Y la próxima mina del género se encuentra en la ciudad irlandesa de Belfast, en cuyos astilleros tomó cuerpo el navío de leyenda hace ya un siglo y que en apenas mes y medio, el próximo 31 de marzo, ofrecerá al mundo un espectacular museo dedicado en cuerpo y alma al barco y, por supuesto, a todas y cada una de sus vicisitudes.

Titanic Belfast

Nada menos que 50.000 entradas y unos 1.000 viajes en grupo desde todas las partes del mundo se han vendido ya para visitar Titanic Belfast, un macroedificio de 7 pisos que simula cuatro proas plateadas en forma de estrella, construido con “acero inoxidable y maderas de la zona, como se construían entonces los barcos”, revestido de 3.000 paneles de aluminio que evocan el casco de un barco y que alberga 9 galerías interactivas, salón de banquetes para 1.000 personas, zonas de trabajo y aprendizaje, áreas de recreación, centros comerciales o estacionamiento, entre otras dependencias. Todo, bajo el módico presupuesto de más de 90 millones de libras (más de 108 millones de euros).

Las entradas no son excesivamente caras, y van desde las 13,50 libras (16,21 euros) para adultos a las 6,75 (8,1 euros) para niños de entre 5 y 16 años de edad (los menores de 5 años no pagan), con diversos descuentos para grupos o circunstancias especiales como la situación de desempleo. Pero tendrás que darte prisa si quieres ser de los primeros, porque los billetes para las primeras semanas están ya prácticamente agotados.

Hundimiento del 'Titanic'

La organización promete una experiencia integral en torno a este icono de los desastres marítimos, con todo tipo de propuestas, atracciones y recursos que van desde “reconstrucciones de las cabinas, de los puentes y de las salas de máquinas” hasta “una conexión en directo con los restos de la nave, a 3.800 metros de profundidad”.

El objetivo: reflotar la economía de Irlanda del Norte a través de un atractivo turístico de primer orden. Una desgracia de principios del pasado siglo que, como digo, ha sido capaz de generar y sigue generando miles de millones en todo el planeta. No parece en principio, pues, una mala apuesta. Y, si no, que se lo pregunten a James Cameron y compañía 😉

Fuentes: Titanic Belfast | RIA Novosti | Antena 3 | La Nación