El músico Eme Navarro entrega muestra su denuncia, la primera de la 'Ley Sinde-Wert'

Ayer entró en vigor la ‘Ley Sinde-Wert’ (PDF). Posiblemente la ley más chapucera y contraria al derecho y al interés general de cuantas se han promulgado en España desde la llegada de la democracia. Una ley seriamente cuestionada, no sólo ya por internautas y defensores de los derechos civiles, sino también por no pocos políticos, empresarios, creadores y representantes de la judicatura. Una ley que vulnera derechos fundamentales y constitucionales, y que abre la puerta a una censura efectiva, por vía administrativa, de cualquier blog o web.

Una ley que ha sido impugnada y recurrida. Que se enfrenta ya a su primer gran desafío. Y que, en definitiva, abre un inquietante y completamente innecesario periplo de acciones y contraacciones que se moverán entre el ridículo y el esperpento, amenazando seriamente, además de los derechos y libertades en la Red, el desarrollo tecnológico y la emprendiduría digital. En un momento de profunda crisis, en el que tal como señaló Mariano Rajoy en su discurso de investidura (PDF):

Las leyes tienen que servir para generar oportunidades, no para crear obstáculos. Necesitamos menos y mejores leyes”.

Pues se ha lucido usted. En esto también, quiero decir.